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Enfermedad Reactiva De Las Vías Respiratorias

LO QUE NECESITA SABER:

¿Qué es la enfermedad reactiva de las vías respiratorias?

La enfermedad reactiva de las vías respiratorias es un término que usan los médicos para describir los problemas respiratorios en niños menores de 5 años de edad. Es común que los bebés y los niños pequeños tosan y se les oye un sonido silbante al respirar cuando tienen un resfriado. Podría ser difícil saber si un niño tiene asma, bronquiolitis (un virus que causa inflamación de las vías respiratorias), o reacción inmediata de los bronquios. La reacción inmediata de los bronquios es el estrechamiento rápido de las vías respiratorias de su hijo, por lo que es difícil para él respirar. Su hijo también podría presentar neumonía (infección pulmonar), o simplemente un resfriado. El médico de su hijo podría decirle que su hijo tiene asma inducida por un virus o enfermedad reactiva de las vías respiratorias. Los síntomas de su hijo podrían desaparecer a medida que crece, o puede tener asma, u otro trastorno de la respiración, más adelante en el futuro.

¿Qué aumenta el riesgo de que mi hijo tenga enfermedad reactiva de las vías respiratorias?

Su hijo corre un mayor riesgo si:

  • Su madre tiene asma, o alguien en la familia tiene alergias.
  • No fue amamantado, o fue amamantado menos de 3 meses.
  • Tuvo una infección pulmonar causada por un virus, como virus respiratorio sincitial (VRS).
  • Fue tratado en el hospital por bronquiolitis.
  • Está alrededor del humo del cigarrillo. También podría correr un riesgo más alto si su madre fumó durante el embarazo.
  • Está alrededor de cualquier cosa que puede ocasionar una reacción alérgica, como el polen y las mascotas.

¿Qué signos y síntomas podrían significar que mi hijo tiene la enfermedad reactiva de las vías respiratorias?

Los signos y síntomas de la enfermedad reactiva de las vías respiratorias son similares al asma. Su hijo podría tener dificultad para respirar. Es posible que tosa frecuentemente o que produzca un sonido silbante al respirar. Los signos y síntomas de su hijo podrían empeorar cuando está enfermo, o cuando hace ejercicios. Estos podrían empeorar cuando está alrededor de animales, insectos o moho. Los cambios climáticos, el polen, el humo, el polvo y los productos químicos podrían empeorar los síntomas. Su hijo podría empezar a toser o tener jadeos, si se ríe fuerte o llora mucho. Sus signos y síntomas podrían aparecer sólo en la noche, o podrían ser peores en la noche, e incluso causar que su hijo se despierte. Su hijo podría tener cualquiera de los siguientes:

  • Respiración sibilante: La respiración sibilante es un silbido agudo que se oye cuando una persona bota el aire. La sibilancia de su hijo podría ir y venir antes de los 3 años de edad. Después podría desaparecer por completo. Su hijo podría tener sibilancia sólo cuando tiene un virus (germen), como un resfriado. Él podría tener sibilancia, incluso cuando no tiene un resfriado. Él podría tener sibilancia cuando está alrededor de cosas como el pelo de las mascotas. Su sibiliancia podría disminuir a medida que crece.
  • Dificultada para respirar: Su hijo podría decirle que su pecho se siente apretado. Sus fosas nasales podrían extenderse cuando trata de respirar. Los músculos de su estómago o la piel sobre sus costillas podrían moverse profundamente mientras él trata de respirar. Él también podría tomar respiraciones más cortas, más rápidas que de costumbre.
  • Tos: Su hijo podría tener una tos que no desaparece. Usted podría escuchar crepitaciones cuando respira o tose.
  • Latidos cardíacos rápidos: Cuando su hijo no puede respirar bien, su corazón podría latir más rápido que de costumbre.
  • Goteo nasal: Su hijo podría tener secreción nasal, junto con otros signos y síntomas de la enfermedad reactiva de las vías respiratorias.

¿Por qué son comunes los síntomas de la enfermedad reactiva de las vías respiratorias entre los niños?

Mientras que el sistema inmunológico (capacidad para combatir infecciones) de un niño pequeño se desarrolla, él es menos capaz de combatir los resfriados y otras enfermedades. Los síntomas de la enfermedad reactiva de las vías respiratorias pueden ocurrir debido a la inflamación de las vías respiratorias. Las vías respiratorias de un niño son pequeñas y estrechas, lo que hace fácil que se llenen y se bloqueen con mucosidad. Estos factores hacen que sea difícil que los médicos sepan qué está causando los síntomas de su hijo, o la mejor manera de tratarlos.

¿Cómo se diagnostica la enfermedad reactiva de las vías respiratorias?

Los médicos le preguntarán acerca de los síntomas de su hijo. Infórmeles si los síntomas de su hijo empeoran cuando está cerca de los animales domésticos, o el humo. Infórmeles si los síntomas empeoran en la noche, o en el aire frío. Infórmeles si su bebé gruñe o chupa mal cuando se está alimentando. Si su hijo mayor tiene que faltar a la escuela, se siente enfermo a menudo o está demasiado cansado para hacer ejercicios, informe a los médicos. Su hijo podría necesitar uno o más de los siguientes exámenes para determinar la causa de sus síntomas:

  • Oxímetro del pulso: Un oxímetro de pulso es un dispositivo que mide la cantidad de oxígeno en la sangre de su hijo. Se coloca un cordón con una pinza o cinta adhesiva en el pie, dedo del pie, o lóbulo de oído de su hijo. La otra extremidad del cordón se sujeta a la máquina. Nunca apague el oxímetro de pulso o la alarma. La alarma va a sonar cuando el nivel de oxígeno de su hijo este bajo o no se pueda leer.
  • Espirometría: Un espirómetro mide qué tan bien su hijo mayor puede respirar. Él tomará una respiración profunda y luego empujará el aire tan rápido como pueda. Este examen mide la cantidad de aire que su hijo es capaz de empujar hacia fuera. Esto se conoce como volumen espiratorio forzado. Los resultados le muestran a los médicos qué tan pequeñas se han vuelto las vías respiratorias de su hijo.
  • Muestras de mucosa: El fluido de la nariz o de su garganta de su hijo podría ser recolectado y analizado. Los resultados podrían indicar a los médicos qué está causando los síntomas de su hijo.
  • Análisis de sangre: Su hijo podría necesitar exámenes de sangre para proveer a sus médicos información sobre la función de su cuerpo. La sangre puede ser extraída del brazo, mano, dedo, pies, o talón de su hijo, y también a través de un IV.
  • Radiografía del tórax: Esto es una imagen de los pulmones y corazón de su niño. Los rayos X del pecho se puede usar para revisar el corazón, pulmones, y caja torácica de su niño. Podría ayudar a los médicos a diagnosticar los síntomas de su niño o supervisar el tratamiento de condiciones médicas.

¿Cómo se trata la enfermedad reactiva de las vías respiratorias?

Los médicos podrían tratar los síntomas de su hijo con medicamentos. Ellos podrían darle seguimiento a medida que crece para ver si sus síntomas desaparecen. Su hijo podría necesitar usar medicamentos todos los días o sólo cuando sea necesario. Él podría necesitar uno o más de los siguientes tratamientos:

  • Broncodilatadores de acción rápida: Los broncodilatadores de acción corta se le puede dar a su hijo para ayudar a abrir sus vías respiratorias. Estos medicamentos empiezan a trabajar de inmediato y se utilizan para aliviar síntomas súbitos y severos, como la dificultad para respirar. Estos medicamentos pueden ser llamados aliviadores o inhaladores de rescate.
  • Broncodilatadores de acción prolongada: Los broncodilatadores de acción prolongada pueden ser llamados controladores. Este medicamento ayuda a abrir las vías respiratorias con el pasar del tiempo, y se utiliza para disminuir y prevenir problemas respiratorios. Los broncodilatadores de acción prolongada no deben usarse para aliviar los síntomas súbitos y severos de su hijo, como la dificultad para respirar.
  • Corticosteroides: Estos medicamentos ayudan a disminuir la hinchazón y abrir las vías respiratorias de su hijo para que pueda respirar mejor. Su hijo podría respirar el medicamento o tragárselo en forma de una píldora. Él podría necesitar dosis más altas de corticosteroides si tiene ataques de asma malos. Dele este medicamento exactamente como se lo indique el médico de su hijo. No deje de darle el medicamento a su hijo sin el consentimiento de su médico.
  • Tratamientos de respiración: Los tratamientos respiratorios abren las vías respiratorias de su hijo para que pueda respirar con más facilidad. Su hijo podría necesitar usar un nebulizador o un inhalador para ayudarle a respirar el medicamento. Pídales a los médicos más información acerca de estos dispositivos y que le muestren a usted y a su hijo cómo se utilizan.
  • Oxígeno: Su hijo podría necesitar oxígeno para ayudarlo a respirar mejor. Podría necesitar una cánula nasal (tubo pequeño colocado en la nariz) o una máscara. Es posible que su hijo no quiera usar la máscara, por lo que los médicos podrían solicitarle que usted la coloque junto a la cara de su hijo. No retire el oxígeno de su hijo sin antes consultar a su médico.

¿Qué puedo hacer para prevenir que mi hijo tenga la enfermedad reactiva de las vías respiratorias?

  • No permita que nadie fume cerca de su hijo: El humo del cigarrillo puede dañar los pulmones de su hijo y causar problemas respiratorios. No permita que nadie fume dentro de su casa. Si usted fuma, debería dejar de hacerlo. Usted mejorará su salud y la salud de las personas a su alrededor cuando usted deje de fumar. Consulte con su médico para más información sobre cómo dejar de fumar si está teniendo dificultad para dejar de hacerlo.
  • Cumpla con todas sus citas de seguimiento: Informe a los médicos sobre los síntomas de su hijo. Por ejemplo, dígales con qué frecuencia y qué tan grave es la sibilancia o tos de su hijo. Asegúrese que su hijo reciba todas las vacunas sugeridas por su médico.
  • Evite los desencadenantes: Un desencadenante es cualquier cosa que inicia los síntomas de su hijo o los empeora. Si sabe que su hijo es alérgico a ciertos alimentos, no deje que los coma. La alergia puede causar que sus vías aéreas se cierren. Esto puede poner en peligro su vida. Evite las áreas donde hay contaminación, perfume, o polvo. Retire las mascotas de su casa.
  • Amamante a su bebé: La leche materna ayuda a protegerlo de las alergias que pueden causar sibilancia y otros problemas.
  • Ayude a su hijo a hacer suficiente ejercicios y a comer alimentos saludable: Siga las instrucciones de los médicos sobre cómo manejar la tos o la falta de aire de su hijo mientras está activo. Si sus síntomas empeoran con el ejercicio, es posible que necesite tomar medicamentos a través de un inhalador de 10 a 15 minutos antes de hacer ejercicios. Bríndele a su hijo alimentos saludables. Consulte con el médico de su hijo lo que su hijo debe pesar. Si él pesa más de lo que recomienda su médico, es posible que sus síntomas empeoren.
  • Evite propagar enfermedades: Mantenga a su hijo alejado de otras personas si tiene fiebre u otros síntomas. No lo envíe a la escuela o guardería hasta que su fiebre haya desaparecido y él se sienta mejor. Mantenga a su hijo lejos de los grupos grandes de personas o personas que están enfermas. Esto disminuye su posibilidad de enfermarse.
  • Haga cambios en su casa: Los signos y síntomas de su hijo podrían empeorar cuando está alrededor de los ácaros del polvo, las cucarachas, o el moho. Usted puede ayudar a mantener su casa libre de estos desencadentantes. Mantenga la humedad baja (nivel de humedad en el aire). Arregle las fugas, y elimine las alfombras cuando sea posible. Utilice fundas de colchones, y lave las sábanas cada 1 a 2 semanas con agua caliente. Lave las mesas y otras superficies con cloro diluido (una cucharada de cloro en un galón de agua).
  • Pídale a los médicos que elaboren un plan de acción para el asma: Un plan de acción para el asma podría ayudar a usted y a su hijo a controlar los síntomas de la enfermedad reactiva de las vías respiratorias en casa. El plan incluirá signos de alarma que significan que los síntomas de su hijo están empeorando. El plan indicará qué hacer si esto ocurre, y la lista de números telefónicos de emergencia. Los causantes del asma de su hijo estarán en el plan para que los dos sepan que deben evitar. El plan identificará todas los medicamentos que toma su hijo. También indicará si su hijo debe ver a su médico para una cita de seguimiento.

¿Cuáles son los riesgos de la enfermedad reactiva de las vías respiratorias?

Los bebés y niños pequeños que tienen enfermedad reactiva de las vías respiratorias tienen un mayor riesgo de una reacción inmediata de los bronquios a medida que crecen. Esto es cuando las vías respiratorias reaccionan rápidamente a los causantes estrechándose o cerrándose. Si su hijo tiene síntomas severos de la enfermedad reactiva de las vías respiratorias, se encuentra en un mayor riesgo de sibilancia y asma constante. Su riesgo de problemas pulmonares de adulto es también mayor. Si su hijo tiene asma, es posible que necesite usar medicamento a menudo o todo el tiempo. El medicamento podría tener efectos adversos. Podría hacer que su hijo tiemble, se ponga afónico, o nervioso. Él también podría tener un dolor de cabeza, malestar estomacal, o dolor de garganta. Sus pulmones también podrían no crecer como deberían. Los bebés o los niños pueden dejar de respirar si sus síntomas empeoran. Hable con el médico de su hijo acerca de estos riesgos.

¿Cuándo debo comunicarme con el médico de mi niño?

  • Su hijo está temblando, nervioso, o tiene dolor de cabeza.
  • Su hijo está ronco o tiene dolor de garganta, o malestar estomacal.
  • Su bebé vomita a menudo cuando tose.

¿Cuándo debo buscar atención inmediata o llamar al 911?

  • La sibilancia o la tos de su hijo están empeorando.
  • Su hijo tiene dificultad para respirar, o sus labios o sus uñas están azules.
  • Su hijo mayor no puede hablar usando oraciones completas porque está tratando de respirar.
  • Su hijo está inquieto y está respirando rápido.
  • Las fosas nasales de su hijo se hacen hacia afuera cuando trata de respirar. Los músculos de su estómago o la piel sobre sus costillas podrían moverse profundamente mientras él trata de respirar.
  • Su hijo pasa de estar inquieto a estar confundido o soñoliento.

ACUERDOS SOBRE SU CUIDADO:

Usted tiene el derecho de participar en la planificación del cuidado de su hijo. Infórmese sobre la condición de salud de su niño y cómo puede ser tratada. Discuta opciones de tratamiento con el médico de su hijo, para decidir el cuidado que usted desea para él. Esta información es sólo para uso en educación. Su intención no es darle un consejo médico sobre enfermedades o tratamientos. Colsulte con su médico, enfermera o farmacéutico antes de seguir cualquier régimen médico para saber si es seguro y efectivo para usted.

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