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Convulsión Febril En Niños

LO QUE USTED NECESITA SABER:

¿Qué es una convulsión febril en niños?

Una convulsión febril es una convulsión (temblores incontrolables) causada por una fiebre de 102.2 °F (39 °C) o más elevada. Las convulsiones febriles pueden ser simples o complejas. Una convulsión febril simple dura menos de 15 minutos y no vuelve a suceder dentro de las siguientes 24 horas. Una convulsión febril compleja dura más de 15 minutos y puede volver a ocurrir durante un período de 24 horas.

¿Qué causa una convulsión febril en niños?

  • Una infección por un virus o bacteria.
  • No tener suficiente hierro en la sangre.
  • La vacuna que se administra para el sarampión, las paperas, la rubéola y la varicela puede causar una convulsión febril. Esta vacuna se administra a los niños de 12 a 23 meses. Consulte con su médico para obtener más información sobre esta vacuna.

¿Qué aumenta el riesgo de mi hijo de tener una convulsión febril?

La convulsión febril es la convulsión más común en niños de 3 meses a 5 años de edad. El riesgo de convulsión febril disminuye después de que un niño tiene 6 años de edad. Lo siguiente puede aumentar el riesgo:

  • Familiares que han tenido 1 o más convulsiones febriles
  • Antecedentes familiares de epilepsia
  • Bebés menores de 12 meses que han tenido una convulsión febril previa
  • Condiciones médicas graves, como lesión cerebrales en recién nacidos, tumores, y derrames cerebrales

¿Cuáles son los signos y síntomas de una convulsión febril?

Las convulsiones febriles pueden asustar a los padres. Usted podría ver las siguientes cosas durante una convulsión febril:

  • Su hijo no está respondiendo.
  • Los ojos de su hijo se podrían ir hacia atrás.
  • Los brazos, piernas, o cara de su hijo podría tener espasmos o hacer movimientos bruscos.
  • El cuerpo de su hijo se pone rígido.
  • Su hijo tiene sueño después de la convulsión.

¿Cuáles son los riesgos de una convulsión febril?

Su hijo podría necesitar tratamiento a largo plazo para prevenir las convulsiones. El tratamiento a largo plazo podría causar efectos adversos. Los efectos adversos podrían incluir somnolencia, problemas respiratorios, problemas del sueño, insuficiencia renal y estado de coma. Los niños con convulsiones febriles complejas pueden tener un mayor riesgo de meningitis. La meningitis es la inflamación de las membranas que cubren el cerebro y la médula espinal.

¿Cómo se diagnostica una convulsión febril?

Su hijo podría tener que someterse a cualquiera de las siguientes pruebas para comprobar si hay enfermedades que podrían haber causado las convulsiones febriles. Consulte con su médico para obtener más información acerca de las siguientes pruebas:

  • Análisis de sangre: Su hijo podría necesitar que le saquen sangre para ser examinada. La sangre puede ser extraída del brazo, mano, dedo, pie, o talón de su hijo o a por vía intravenosa. Su hijo podría necesitar que le saquen sangre más de una vez.
  • Punción lumbar: Este procedimiento también se conoce como punción espinal. Una pequeña aguja se coloca en la parte baja de la espalda de su hijo. Se extrae líquido alrededor de la médula espinal de su hijo y se envía al laboratorio para su estudio.
  • Imagen por resonancia magnética: Esta prueba se llama una IRM. Durante la IRM, se toman imágenes del cuerpo de su hijo. Una IRM podría usarse para mirar el cerebro, músculos, articulaciones, huesos, vasos sanguíneos de su hijo. Su hijo tendrá que permanecer quieto durante la IRM. Nunca entre en la sala de la IRM con objetos metálicos. Esto puede causar un daño grave.
  • Tomografía computarizada: Esto también se conoce como TAC. Una máquina especial de rayos x utiliza una computadora para tomar imágenes del cuerpo de su hijo. Se puede utilizar para mirar los huesos, músculos, cerebro, órganos y vasos sanguíneos de su hijo. A su hijo le podrían dar un tinte por vía oral o por vía intravenosa antes de tomar las imágenes. El medio de contraste o tinte ayuda al médico de su hijo a observar mejor las imágenes. Las personas que son alérgicas al yodo o a los mariscos (langosta, cangrejo o camarones) podrían ser alérgicos a algunos tintes. Informe al médico si su hijo es alérgico a los mariscos o tiene otras alergias o condiciones médicas.
  • EEG: Esta prueba también se conoce como un electroencefalograma. Muchas pequeñas almohadillas o botones planos, metálicos se colocan en la cabeza de su hijo. Cada almohadilla tiene un cable que va conectado a una máquina. Esta máquina registra un seguimiento de la actividad de las ondas cerebrales de diferentes partes del cerebro de su hijo. Los médicos observan estos trazos para ver cómo está funcionando el cerebro de su hijo.

¿Cómo se trata una convulsión febril?

Las convulsiones febriles por lo general no causan daño ni producen efectos a largo plazo. Es posible que su hijo no necesite tratamiento. El médico de su hijo podría darle a él medicamentos anticonvulsivos para prevenir que sufra otra convulsión. Su hijo también podría necesitar los siguientes:

  • Ibuprofeno o acetaminofén: Estos son medicamentos que usted puede conseguir sin una orden del médico. Podrían disminuir la fiebre de su hijo.
  • Dele el medicamento a su hijo tal como le indican: Llame a su médico si usted piensa que su medicamento no está ayudando o si tiene efectos secundarios. Informe a su médico si su hijo toma vitaminas, hierbas u otros medicamentos. Mantenga una lista que incluya las cantidades, y cuándo y porqué los toma. Traiga la lista o los envases de las pastillas a las citas de seguimiento.
  • No le de aspirina a niños menores de 18 años de edad: La aspirina podría causar una enfermedad muy grave llamada síndrome de Reye. Esto podría conducir a daño cerebral y hepático. Lea las etiquetas de los medicamentos para ver si el medicamento de su hijo contiene aspirina.

¿Qué debo hacer si mi hijo tiene otra convulsión febril?

  • No entre en pánico.
  • Asegúrese que la ropa de su hijo este suelta alrededor del cuello.
  • Coloque a su hijo de costado para evitar que se trague su saliva o vómito.
  • No le de ningún medicamento ni líquido por la boca a su hijo durante una convulsión.
  • Tome el tiempo que dura la convulsión.

¿Cuándo debo consultar con el médico de mi hijo?

Comuníquese con el médico de su hijo sí:

  • La fiebre de su hijo no desaparece aún después de haberle dado medicamento para la fiebre.
  • Su hijo tiene diarrea o está vomitando.
  • Usted tiene preguntas o inquietudes acerca del medicamento o cuidado de su hijo.

¿Cuándo debo buscar atención médica inmediata?

Busque atención médica inmediata o llame al 911 si:

  • Su hijo no está respondiendo después de una convulsión.
  • La convulsión de su hijo dura más de 5 minutos.
  • Su hijo sufre más de 1 convulsión antes de estar totalmente despierto o consciente.

ACUERDOS SOBRE SU CUIDADO:

Usted tiene el derecho de participar en la planificación del cuidado de su niño. Informarse acerca del estado de salud del niño y sobre la forma como puede tratarse. Discuta con los médicos de su niño las opciones de tratamiento para decidir el cuidado que se usted desea para él. Esta información es sólo para uso en educación. Su intención no es darle un consejo médico sobre enfermedades o tratamientos. Colsulte con su médico, enfermera o farmacéutico antes de seguir cualquier régimen médico para saber si es seguro y efectivo para usted.

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