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Convulsión Febril En Niños

LO QUE NECESITA SABER:

Una convulsión febril es una convulsión (temblores incontrolables) causada por una fiebre de 100.4°F (38°C) o más alta. Una fiebre causada por cualquier razón puede provocar una convulsión febril en niños. Las convulsiones febriles pueden ser simples o complejas. Una convulsión febril simple dura menos de 15 minutos y no vuelve a suceder dentro de las siguientes 24 horas. Una convulsión febril compleja dura más de 15 minutos o puede volver a ocurrir dentro de 24 horas. Las convulsiones febriles no causan daño cerebral u otros problemas de salud a largo plazo.

MIENTRAS USTED ESTÁ AQUÍ:

Consentimiento informado

es un documento legal que explica las pruebas, tratamientos, o procedimientos que su hijo podría necesitar. Un consentimiento informado significa que usted comprende que es lo que se va a realizar y que puede tomar decisiones sobre lo que usted desee. Usted da su permiso al firmar el formulario de consentimiento. Puede designar a otra persona para que firme este formulario por usted si usted no puede hacerlo. Usted tiene el derecho de comprender el cuidado médico de su hijo en términos y palabras que usted entienda. Antes de firmar el formulario de autorización, entienda los riesgos y beneficios de lo que le realizarán al niño. Asegúrese que todas sus preguntas hayan sido contestadas.

Apoyo emocional:

Permanezca con su niño para confortarlo y apoyarlo tan frecuente como le se posible mientras esta en el hospital. Solicite que algún otro miembro de familia o persona cercana a su niño se quede con él cuando usted no pueda. Lleve al hospital objetos de su casa que usted sabe que ayudarán a consolar a su bebé, como una cobija o juguete favorito.

Su niño podría necesitar oxígeno adicional

si el nivel de oxígeno en su sangre esta más bajo de lo que debería estar. Su niño puede recibir oxígeno mediante una máscara colocada sobre su nariz y boca o por unos tubos pequeños que se colocan en sus fosas nasales. Pregunte al médico de su niño antes de retirarle la máscara o los tubos de oxígeno.

Medicamentos:

  • Antibióticos ayudan a tratar o prevenir infecciones bacteriales
  • Los medicamentos anticonvulsivos podrían darse para prevenir otra convulsión.
  • El ibuprofeno o el acetaminofeno ayuda a disminuir el dolor o la fiebre.
  • Líquidos por vía intravenosa (IV) podrían darse si su niño está deshidratado.

Exámenes:

  • Exámenes de sangre u orina puede hacerse para verificar si hay infección y obtener información sobre su salud en general.
  • Un examen neurológico también llamado signos neurológicos, revisiones neurológicas o estado neurológico. Un examen neurológico puede mostrar a los médicos cuán bien funciona su cerebro. Los médicos revisarán la reacción de las pupilas (puntos negros en el centro de los ojos) de su niño a la luz. Es posible que examinen su memoria y su facilidad para despertarse. Es posible también que examinen la fuerza de sus manos y su equilibrio.
  • Una punción lumbar, es u procedimiento usado para tomar una muestra del líquido que rodea la médula espinal de su niño. El médico insertará una aguja en la columna de su niño. El líquido será removido usando una aguja. El líquido se probará en busca de signos de infección.
  • Un EEG graba la actividad eléctrica del cerebro de su niño. Se usa para encontrar cambios en los patrones normales de su actividad cerebral.
  • Una tomografía computarizada (TC) o una imagen por resonancia magnética (IRM) podría mostrar la causa de la convulsión febril de su hijo. Es posible que a su hijo le administren un líquido de contraste que sirve para que las imágenes del cerebro se puedan observar con mayor claridad. Informe al médico si su niño alguna vez ha tenido una reacción alérgica al líquido de contraste. No permita que su niño entre a la sala de la resonancia magnética con metales. El metal puede causar lesiones serias. Informe al médico si su niño tiene cualquier metal en o sobre su cuerpo.

RIESGOS:

Es probable que su niño corra un riesgo aún más elevado de sufrir de otra convulsión febril. Su hijo puede tener mayor riesgo de desarrollar epilepsia si la convulsión dura más de 15 minutos. El riesgo también puede aumentar si o él o ella tiene más de una convulsión en 24 horas. Durante una convulsión su hijo podría lesionarse o ahogarse con comida o saliva. La comida o los líquidos podrían llegar hasta sus pulmones y causar una infección pulmonar.

ACUERDOS SOBRE SU CUIDADO:

Usted tiene el derecho de participar en la planificación del cuidado de su hijo. Infórmese sobre la condición de salud de su niño y cómo puede ser tratada. Discuta opciones de tratamiento con el médico de su hijo, para decidir el cuidado que usted desea para él.

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Esta información es sólo para uso en educación. Su intención no es darle un consejo médico sobre enfermedades o tratamientos. Colsulte con su médico, enfermera o farmacéutico antes de seguir cualquier régimen médico para saber si es seguro y efectivo para usted.

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