Skip to Content

Epilepsia En Niños

LO QUE NECESITA SABER:

¿Qué es la epilepsia?

La epilepsia es un trastorno cerebral que provoca convulsiones. También se conoce como trastorno convulsivo. Una convulsión significa que un área anormal del cerebro de su hijo a veces envía ráfagas de actividad eléctrica. Una convulsión puede afectar uno o ambos lados del cerebro de su hijo. Según el tipo de convulsión, es posible que su hijo realice movimientos que no puede controlar, pierda la conciencia o mire fijo hacia adelante. Es posible que su hijo esté confundido o cansado después de la convulsión. Una convulsión puede durar unos segundos o más de 5 minutos. Un defecto de nacimiento, un tumor, un derrame cerebral, una lesión o infección podrían provocar una epilepsia. Es probable que no se conozca la causa de la epilepsia de su hijo. Si las convulsiones no se controlan, la epilepsia podría ser potencialmente mortal.

¿Cómo se diagnostica la epilepsia?

El médico de su niño le preguntará sobre las afecciones médicas del niño y los medicamentos que toma. Generalmente, se diagnostica epilepsia si su hijo tiene al menos 2 convulsiones en el término de 24 horas. También se puede diagnosticar si su hijo tiene una convulsión, pero es probable que tenga más. El riesgo es mayor si tiene antecedentes familiares de epilepsia. Una gammagrafía cerebral también puede mostrar signos de epilepsia, que probablemente provocaría otra convulsión. Infórmele al médico qué tan cercanas fueron las convulsiones de su hijo si tuvo más de una. El médico le pedirá que describa detalladamente cada convulsión. Si no vio cuando ocurrió la crisis, trate de llevar a alguien con usted que sí la haya presenciado. Su hijo también podría necesitar cualquiera de los siguientes:

  • Un EEG registra la actividad eléctrica del cerebro de su hijo. Se usa para detectar si hay cambios en los patrones normales de su actividad cerebral.
  • Es posible usar una tomografía computarizada (TC) o imágenes por resonancia magnética (IRM) podrían mostrar imágenes que pueden usarse para revisar áreas anormales. Le pueden administrar a su hijo un medio de contraste para ayudar a que su cerebro se muestre mejor en las imágenes. Informe al médico si su hijo alguna vez ha tenido una reacción alérgica al medio de contraste. No permita que su hijo entre a la sala de la resonancia magnética con ningún objeto de metal. El metal puede causar lesiones serias. Informe al médico si su hijo tiene cualquier metal en o sobre su cuerpo.
  • Una tomografía por emisión de positrones (TEP) se utiliza para observar la actividad en las áreas del cerebro de su hijo. Se le dará material radiactivo a su hijo que ayuda a los médicos a ver mejor la actividad.
  • Una tomografía computarizada de emisión monofotónica (SPECT) utiliza material radioactivo para encontrar el lugar donde la convulsión comenzó en el cerebro de su hijo. Se puede realizar esta tomografía si otras exploraciones no muestran dónde comenzó la convulsión.

¿Cómo se trata la epilepsia?

El propósito del tratamiento es tratar de detener las convulsiones de su niño por completo. Su niño podría necesitar cualquiera de lo siguiente:

  • Medicamentos ayudarán a controlar las convulsiones. Su niño también puede llegar a necesitar medicamentos de uso diario para evitar convulsiones o incluso medicamentos de uso durante una convulsión para detenerla. No deje que su hijo deje de tomar sus medicamentos a menos que se lo indique un médico.
  • La dieta cetogénica para controlar las convulsiones de su hijo si el medicamento no resulta eficaz. El médico de su hijo puede recomendarle la dieta, y un dietista puede ocuparse de supervisarla.
  • La cirugía podría ayudarlo a reducir la frecuencia con que suceden las convulsiones si el medicamento no ayuda. Solicite al médico de su niño más información sobre la cirugía para la epilepsia.

¿Qué más necesito saber acerca de la epilepsia?

  • La muerte súbita sin causa aparente en la epilepsia (SUDEP) es una complicación poco frecuente de esta enfermedad. En 1 año, 1 de cada 4,500 niños con epilepsia tendrá esta complicación. El riesgo de sufrir SUDEP aumenta si su hijo tiene 3 o más convulsiones tónico-clónicas generalizadas en 1 año. El riesgo de su hijo también aumenta si tiene convulsiones nocturnas (convulsiones durante el sueño). Después de una convulsión nocturna, la respiración de su hijo puede ser superficial.
  • El médico de su hijo puede recomendar un cambio en el medicamento para disminuir el número de convulsiones. En el caso de las convulsiones nocturnas, puede recomendar que una persona duerma cerca de su hijo. La persona debe tener más de 10 años y, además, estar lo bastante cerca para saber que su hijo está teniendo una convulsión. En su lugar, el médico de su hijo puede recomendar un dispositivo de escucha remoto (por ejemplo, un monitor de bebé) en la habitación del niño. El dispositivo lo ayudará a escuchar cuando su hijo tiene una convulsión, si usted está en otra habitación.

¿Qué puedo hacer para ayudar a prevenir las crisis de mi hijo?

Es posible que no pueda evitar todas las convulsiones. Lo que se detalla a continuación puede ayudarlos a usted y a su hijo a mantener bajo control los factores que pueden provocar el inicio de una convulsión:

  • Haga que su hijo tome el medicamento todos los días a la misma hora. Esto también ayudará a evitar los efectos secundarios del medicamento. Programe una alarma para que le ayude a acordarse de tomar su medicamento todos los días.
  • Ayude a su hijo a controlar el estrés. El estrés puede provocar convulsiones. Anime a su niño a ejercitarse El ejercicio puede ayudar a reducir el estrés. Consulte con el médico de su hijo sobre ejercicios seguros para su hijo. Una enfermedad puede ser una forma de estrés. Ofrézcale a su hijo una variedad de alimentos saludables y dele muchos líquidos durante una enfermedad. Hable con su médico acerca de otras formas de ayudar a su hijo a controlar el estrés.
  • Establezca un horario y una rutina para ir a dormir. La falta de sueño puede provocar una convulsión. Intente que su hijo se acueste y se levante a la misma hora todos los días. Mantenga la habitación de su hijo en silencio y a oscuras. Hable con el médico de su hijo si tiene dificultad para dormir.

¿Qué puedo hacer para controlar la epilepsia de mi hijo?

  • Lleve un diario de las convulsiones. Esto puede ayudarlo a encontrar los factores que le provocan las convulsiones a su hijo y a evitarlos. Anote las fechas de las convulsiones, dónde se encontraba su hijo cuando ocurrieron y qué estaba haciendo. Incluya cómo se sentía el niño antes y después. Los posibles factores desencadenantes incluyen enfermedades, falta de sueño, cambios hormonales, luces o estrés.
  • Anote cualquier aura que tenga su hijo antes de una convulsión. Un aura es un signo que indica que su hijo está a punto de tener una convulsión. Las auras se producen antes de determinados tipos de convulsiones que ocurren solo en una parte del cerebro. El aura puede ocurrir segundos antes de una convulsión o hasta una hora antes. Su hijo puede sentir, ver, escuchar u oler algo. Los ejemplos incluyen el aumento de la temperatura en parte del cuerpo de su hijo. Su hijo puede ver un destello de luz o escuchar algo. Si su hijo tiene un aura, incluya el episodio en el diario de las convulsiones.
  • Elabore un plan de cuidado personal. Hable con familiares, amigos y directivos de la escuela de su hijo sobre la epilepsia. Deles instrucciones que expliquen cómo pueden mantener a su hijo seguro si tiene una crisis.
  • Busque apoyo. A usted podrían referirlo a un psicólogo o a un trabajador social. Pregunte a su médico acerca de grupos de apoyo para padres con hijos con epilepsia.
  • Pregunte sobre las precauciones de seguridad debe tener su niño. Pregúntele al médico si su hijo adolescente puede conducir. Es posible que su hijo adolescente no pueda conducir hasta tanto haya dejado de tener convulsiones durante un tiempo. Deberá revisar la ley de donde vive su hijo. Consulte a los médicos sobre los baños en tina y la natación. Su hijo puede ahogarse o tener daños cardíacos o pulmonares mortales si una crisis ocurre en el agua.
  • Haga que su niño lleve una identificación de alerta médica. Haga que su hijo use una identificación de alerta médica o lleve consigo una tarjeta que indique que es epiléptico. Pregúntele a su médico dónde conseguir estos artículos.

¿Cómo puedo proteger a mi hijo durante una convulsión?

  • No entre en pánico.
  • Escriba la hora en que comenzó la convulsión. Registre cuánto tiempo dura.
  • Guíe cuidadosamente a su niño al suelo o a una superficie suave. Amortigüe la cabeza de su hijo y quite los objetos cortantes que estén a su alrededor.
    Primeros auxilios: Convulsiones
  • Coloque a su hijo de costado para evitar que se trague la saliva o vómito.
    Primeros auxilios: Convulsiones
  • Afloje la ropa alrededor de la cabeza y el cuello de su hijo.
  • Extraiga cualquier objeto de la boca de su niño. No coloque nada en la boca de su hijo. Esto podría impedirle respirar.
  • Realice reanimación cardiopulmonar si su niño deja de respirar o si no puede sentirle el pulso.
  • Deje dormir o descansar a su hijo después de la convulsión. Su hijo puede estar confundido durante un tiempo después de la convulsión. No le dé nada para comer o tomar hasta que esté completamente despierto.

¿Cómo puedo mantener a mi niño seguro?

Es posible que su niño necesite seguir estas medidas de seguridad:

  • Su niño debe tomar duchas en vez de baños.
  • Su hijo debe usar un casco cuando ande en bicicleta, scooter o patineta.
  • No deje que su niño duerma en la parte alta de una litera.
  • No deje que su niño trepe árboles o rocas.
  • No deje que su hijo cierre la puerta de su dormitorio o del baño.
  • No deje que su hijo nade sin un adulto que esté informado de su condición. Haga que su hijo use un artefacto flotador, como un chaleco salvavidas.
  • Informe a los maestros y las niñeras de su hijo que tiene epilepsia. Deles instrucciones por escrito para que las sigan en caso de que su hijo tenga otra convulsión.

Llame al 911 en caso de presentar lo siguiente:

  • La crisis de su hijo dura más de 5 minutos.
  • Su hijo tiene dificultad para respirar después de una crisis.
  • Su hijo tiene diabetes y tiene una crisis.
  • Su hijo tiene una crisis en el agua, por ejemplo, en una piscina o en una tina de baño.

¿Cuándo debo buscar atención inmediata?

  • Su hijo tiene una segunda crisis dentro de las 24 horas después de la primera.
  • Su hijo sufre una lesión durante una convulsión.

¿Cuándo debo comunicarme con el médico de mi niño?

  • Su hijo tiene fiebre .
  • Su hijo está deprimido o ansioso porque tiene epilepsia.
  • Las convulsiones de su hijo empiezan a ocurrir con más frecuencia.
  • Su hijo se siente confundido por más tiempo de lo usual después de haber convulsionado.
  • Usted tiene preguntas o inquietudes sobre la condición o el cuidado de su hijo.

ACUERDOS SOBRE SU CUIDADO:

Usted tiene el derecho de participar en la planificación del cuidado de su hijo. Infórmese sobre la condición de salud de su niño y cómo puede ser tratada. Discuta opciones de tratamiento con el médico de su hijo, para decidir el cuidado que usted desea para él. Esta información es sólo para uso en educación. Su intención no es darle un consejo médico sobre enfermedades o tratamientos. Colsulte con su médico, enfermera o farmacéutico antes de seguir cualquier régimen médico para saber si es seguro y efectivo para usted.

© 2017 Truven Health Analytics Inc. Information is for End User's use only and may not be sold, redistributed or otherwise used for commercial purposes. All illustrations and images included in CareNotes® are the copyrighted property of A.D.A.M., Inc. or Truven Health Analytics.

Esta información es sólo para uso en educación. Su intención no es darle un consejo médico sobre enfermedades o tratamientos. Colsulte con su médico, enfermera o farmacéutico antes de seguir cualquier régimen médico para saber si es seguro y efectivo para usted.

Hide