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Convulsiones Recurrentes En Niños

LO QUE NECESITA SABER:

Una convulsión es un episodio de actividad cerebral anormal. Una convulsión puede provocar movimientos musculares bruscos, pérdida del conocimiento o confusión. Recurrente es cuando su niño tiene una convulsión más de una vez. La causa de las convulsiones de su niño podría ser desconocida. Las convulsiones recurrentes podrían ocurrir si su niño no se toma el medicamento anticonvulsivo según las indicaciones. Los desencadenantes comunes incluyen ciertos medicamentos, una lesión en la cabeza, un tumor, un derrame cerebral o la exposición al alcohol o a otras toxinas. En los niños menores de 6 años, algunas veces la fiebre puede provocar convulsiones. A esto se le conoce como convulsión febril.

INSTRUCCIONES SOBRE EL ALTA HOSPITALARIA:

Llame al 911 en caso de presentar lo siguiente:

  • Su niño deja de respirar, se pone de color azulado o usted no puede sentir su pulso.
  • Usted no puede despertar a su hijo después de su convulsión.
  • La convulsión de su niño dura más de 5 minutos.
  • Su hijo sufre más de 1 convulsión antes de estar totalmente despierto o consciente.
  • Su hijo tiene una convulsión y es diabético.
  • Su hijo tiene una convulsión en el agua.

Regrese a la sala de emergencias si:

  • Su hijo no actúa normalmente después de una convulsión.
  • Su hijo está muy débil y cansado, tiene rigidez en el cuello o no puede dejar de vomitar.
  • Su hijo sufre una lesión durante una convulsión.

Consulte con su médico sí:

  • Su hijo tiene convulsiones aún con el tratamiento.
  • Su niño se agarra la ropa, truena sus labios o se pone inquieto, pero él parece no darse cuenta de sus acciones.
  • Usted tiene preguntas o inquietudes sobre la condición o el cuidado de su hijo.

Medicamentos:

Su hijo podría necesitar lo siguiente:

  • Los medicamentos anticonvulsivos podrían administrarse para evitar las convulsiones. No deje de administrarle este medicamento a su niño. Su niño podría necesitar exámenes de sangre para revisar el nivel de medicamento en su sangre. Su médico podría necesitar cambiarle o ajustarle su medicamento.
  • Dele el medicamento a su niño como se le indique. Comuníquese con el médico del niño si cree que el medicamento no le está funcionando como se esperaba. Infórmele si su niño es alérgico a algún medicamento. Mantenga una lista actualizada de los medicamentos, vitaminas y hierbas que su niño toma. Incluya las cantidades, cuándo, cómo y por qué los toma. Traiga la lista o los medicamentos en sus envases a las citas de seguimiento. Tenga siempre a mano la lista de medicamentos de su niño en caso de alguna emergencia.

Programe una cita con el médico o neurólogo pediatra de su niño según se lo indiquen:

Su niño podría necesitar más exámenes para determinar la causa de sus convulsiones. Anote sus preguntas para que se acuerde de hacerlas durante sus visitas.

Controle las convulsiones de su niño:

  • Mantenga un diario de la actividad de las convulsiones de su niño. Escriba la frecuencia con la que él tiene una convulsión. Incluya lo que él estaba haciendo antes de la convulsión y cómo actuó durante la convulsión. Esta información podría ayudar a su médico a realizar cambios en su medicamento o decidir si él necesita otros tratamientos.
  • Ayude a su niño a identificar los desencadenantes de una convulsión. Existen varias cosas que pueden desencadenar una convulsión. Ejemplos incluyen las luces brillantes o pasar mucho tiempo en la computadora. Identifique los desencadenantes para que pueda ayudar a su niño a mantenerse alejado de ellos.
  • Ayude a su niño a controlar el estrés. El estrés podría aumentar el riesgo de su niño de sufrir una convulsión. Pregunte al médico si su niño necesita terapia para ayudarlo a controlar y lidiar con el estrés. Asegúrese de que su niño duerma lo suficiente y de que se ejercite. Estas acciones podrían disminuir el estrés y su riesgo de otra convulsión.
  • Alimente a su niño con alimentos recomendados por su médico o nutriólogo. Es posible que su niño necesite seguir esta dieta si su medicamento no puede controlar sus convulsiones.

Mantenga a su niño seguro:

Es posible que su niño necesite seguir estas medidas de seguridad hasta por 12 meses después de su convulsión. Pida más información.

  • Su niño debe tomar duchas en vez de baños.
  • Su niño debe usar un casco cuando se monte en una bicicleta, en un patín o en una patineta.
  • No deje que su niño duerma en la parte alta de una litera.
  • No deje que su niño trepe árboles o rocas o montañas.
  • No deje que su niño cierre la puerta de su recámara o del baño.
  • No deje que su niño nade sin un adulto que esté informado de su condición.
  • Informe a los maestros y niñeras de su niño que él ha tenido convulsiones. Déles instrucciones por escrito para que las sigan en caso de que tenga otra convulsión.

Qué hacer si su niño tiene otra convulsión:

  • No entre en pánico.
  • Escriba la hora en que comenzó la convulsión. Registre cuánto tiempo dura.
  • Guíe cuidadosamente a su niño al suelo o a una superficie suave. Amortigue su cabeza y quite los objetos afilados que estén a su alrededor.
    Primeros auxilios: Convulsiones
  • Coloque a su hijo de costado para evitar que se trague su saliva o vómito.
    Primeros auxilios: Convulsiones
  • Afloje la ropa de su niño alrededor del área de la cabeza y cuello.
  • Extraiga cualquier objeto de la boca de su niño. No coloque nada en la boca de su niño. Esto podría impedirle respirar.
  • Realice reanimación cardiopulmonar si su niño deja de respirar o si no puede sentir su pulso.
  • Deje que su niño duerma o descanse después de su convulsión. Él podría estar confundido por un tiempo después de su convulsión. No le dé nada para comer o tomar hasta que esté completamente despierto.

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Esta información es sólo para uso en educación. Su intención no es darle un consejo médico sobre enfermedades o tratamientos. Colsulte con su médico, enfermera o farmacéutico antes de seguir cualquier régimen médico para saber si es seguro y efectivo para usted.

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