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Fibrosis Quística En Niños

LO QUE NECESITA SABER:

La fibrosis quística es una condición que afecta de por vida los pulmones, el aparato digestivo y otros órganos de su niño. La mucosidad, lágrimas, sudor y saliva del niño se ponen tan espesos y pegajosos que le obstruye los pulmones y el aparato digestivo. La fibrosis quística por lo general causa problemas respiratorios y con la digestión y absorción de los alimentos. La fibrosis quística es una enfermedad genética. Si usted u otros familiares cercanos tienen esta enfermedad, sus niños corren mayor riesgo para tenerla.

INSTRUCCIONES SOBRE EL ALTA HOSPITALARIA:

Medicamentos:

Su hijo podría necesitar cualquiera de los siguientes:

  • Antibióticos contribuyen a combatir o evitar que el niño contraiga una infección causada por una bacteria.
  • Medicamentos para diluir la mucosidad se inhalan y ayudan a diluir la mucosidad de sus pulmones, de modo que el niño pueda expectorarla con mayor facilidad.
  • AINEs (Analgésicos antiinflamatorios no esteroides) como el ibuprofeno, ayudan a disminuir la inflamación, el dolor y la fiebre. Este medicamento esta disponible con o sin una receta médica. Los AINEs pueden causar sangrado estomacal o problemas renales en ciertas personas. Si su niño está tomando un anticoágulante, siempre pregunte si los AINEs son seguros para él. Siempre lea la etiqueta de este medicamento y siga las instrucciones. No administre este medicamento a niños menores de 6 meses de vida sin antes obtener la autorización de su médico.
  • Medicamentos esteroideos contribuyen a bajar la inflamación.
  • Los broncodilatadores contribuyen a abrir las vías respiratorias de los pulmones de su hijo para que pueda respirar con mayor facilidad.
  • Las enzimas pancreáticas ayudan a que el aparato digestivo del niño digiera los alimentos y absorba adecuadamente los nutrientes.
  • No les dé aspirina a niños menores de 18 años de edad. Su hijo podría desarrollar el síndrome de Reye si toma aspirina. El síndrome de Reye puede causar daños letales en el cerebro e hígado. Revise las etiquetas de los medicamentos de su niño para ver si contienen aspirina, salicilato, o aceite de gaulteria.
  • Dele el medicamento a su niño como se le indique. Comuníquese con el médico del niño si cree que el medicamento no le está funcionando como se esperaba. Infórmele si su niño es alérgico a algún medicamento. Mantenga una lista actualizada de los medicamentos, vitaminas y hierbas que su niño toma. Incluya las cantidades, cuándo, cómo y por qué los toma. Traiga la lista o los medicamentos en sus envases a las citas de seguimiento. Tenga siempre a mano la lista de medicamentos de su niño en caso de alguna emergencia.

Haga una cita de seguimiento con el médico o especialista de fibrosis quística de su hijo dentro de 2 a 4 semanas:

Su niño tendrá que regresar con frecuencia para que observen su condición. Anote sus preguntas para que se acuerde de hacerlas durante sus visitas.

Oxígeno:

El niño podría necesitar más oxígeno si el nivel de oxígeno en su sangre es más bajo de lo indicado. El oxígeno se puede administrar por medio de una mascarilla colocada sobre la nariz y boca o por medio de tubos pequeños colocados en las fosas nasales.

Técnicas de limpieza de las vías respiratorias:

Las técnicas de limpieza de las vías respiratorias son ejercicios para ayudar a eliminar la mucosidad, de modo que su niño pueda respirar más fácilmente. El médico le enseñará a su hijo a hacer los ejercicios. Es posible que deba usar una máquina o un aparato especial para hacer estos ejercicios que contribuyen a aliviar los síntomas y disminuir el riesgo de que el niño contraiga una infección.

Ejercicio:

Pida al médico que le recomiende un programa de ejercicio para su hijo. La actividad física puede ayudar a desprender las secreciones de las vías respiratorias y los pulmones del niño y permitirle respirar con mayor facilidad.

Nutrición:

De a su niño una variedad de alimentos saludables. Los alimentos saludables incluyen frutas, verduras, pan integral, productos lácteos bajos en grasa, frijoles, carnes magras y pescado. Es posible que su niño necesite comer alimentos con un alto contenido de calorías, grasa, vitaminas o calcio. Consulte con el médico si su niño necesita seguir una dieta especial.

No fume cerca de su hijo:

Si usted fuma, nunca es muy tarde para dejar de hacerlo. La tos y respiración de su niño podrían empeorar si está expuesto al humo del cigarrillo. Solicite información a su médico si usted necesita ayuda para dejar de fumar.

Consejos para ayudar al niño a respirar con mayor facilidad:

  • Haga que el niño duerma con la cabeza elevada. Es posible que al niño se le dificulte la respiración cuando está acostado de forma plana. Use almohadas o cuñas de espuma para mantener la cabeza elevada. Esto podría ayudarle a respirar con mayor facilidad. No use almohadas con un bebé.
  • Use un humidificador de rocío frío para aumentar el nivel de humedad en el aire de su hogar. Esto podría ayudar al niño a respirar y expectorar la mucosidad.

Prevenga la propagación de gérmenes:

  • Lávese las manos y las manos de su niño frecuentemente. Utilice agua y jabón. Lleve gel antimicrobiano cuando no haya agua y jabón. Enseñe a su niño a no tocarse los ojos, la nariz o la boca, a menos que se haya lavado primero las manos.
  • Cúbrale la boca al niño cuando tosa. Enséñele a cubrirse la boca con un pañuelo desechable o la manga de la camisa para no contagiar los gérmenes.

Vacune al niño contra la gripe todos los años:

De este modo evitará que contraiga una infección con el virus de la gripe. No permita que el niño se acerque a personas que tengan un resfriado o gripe.

Comuníquese con el médico o especialista de fibrosis quística de su hijo si:

  • Su hijo tiene fiebre .
  • Su hijo tiene escalofríos o se siente débil o dolorido.
  • Su hijo tiene problemas para dormir.
  • Su niño orina menos, tiene la boca seca o los labios partidos, o se siente mareado.
  • Usted tiene preguntas o inquietudes sobre la condición o el cuidado de su hijo.

Busque atención médica de inmediato o llame al 911 si:

  • Su hijo tose sangre.
  • Su hijo tiene dificultad para respirar
  • Los labios o uñas de su niño se ponen azules o blancos.
  • Su hijo tiene dolor abdominal severo.

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Esta información es sólo para uso en educación. Su intención no es darle un consejo médico sobre enfermedades o tratamientos. Colsulte con su médico, enfermera o farmacéutico antes de seguir cualquier régimen médico para saber si es seguro y efectivo para usted.

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