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Conmoción Relacionada Con Los Deportes En Niños

LO QUE NECESITA SABER:

¿Qué es una conmoción cerebral relacionada con el deporte?

Una concusión es una lesión leve en el cerebro. Generalmente, es provocada por un golpe en la cabeza. Una conmoción relacionada con los deportes sucede mientras su niño practica deportes. Esto puede ocurrir en casi cualquier deporte, pero es más común en el fútbol, el hockey y el boxeo. La cabeza de su hijo puede entrar en contacto con otro jugador, el equipo del jugador o una superficie dura. Incluso un golpe aparentemente leve puede causar una conmoción. Su hijo puede perder el conocimiento y necesitar ayuda para salir del campo de juego. Es importante seguir el protocolo para regresar al juego del deporte de su hijo, incluso si no pierde la conciencia. Esto puede significar que su niño no pueda regresar al juego. Es posible que su hijo no pueda volver a jugar en los próximos juegos hasta que se recupere.

¿Qué signos y síntomas de una conmoción cerebral pueden ocurrir inmediatamente durante una actividad deportiva?

  • Dificultad para recordar qué debe hacer durante el juego o para seguir el ritmo de los otros jugadores
  • Silbidos en los oídos o sensación de niebla
  • Mareos, pérdida del equilibrio o visión borrosa
  • Náuseas o vómitos
  • Sensibilidad a la luz

¿Qué otros signos y síntomas podría tener?

  • Dolor de cabeza leve a moderado
  • Dificultad para pensar, para recordar o para concentrarse
  • Somnolencia o poca energía
  • Cambios en el patrón de sueño del niño
  • Un cambio en el estado de ánimo, como desasosiego o irritabilidad

¿Qué es un protocolo de vuelta al juego?

Este es un procedimiento para decidir si es seguro volver a un evento deportivo después de una sospecha de conmoción cerebral. Los médicos capacitados en medicina deportiva deben examinar a los jugadores que se han golpeado la cabeza. Buscan ciertos signos, como confusión, mareos y náuseas. Estos signos pueden significar que ha ocurrido una conmoción y que sería peligroso volver al juego. Otra conmoción cerebral podría causar una afección llamada síndrome del segundo impacto. Esto significa que su hijo tiene otra conmoción antes de que haberse recuperado de la primera. El síndrome del segundo impacto puede ser mortal.

¿Cómo se diagnostica una concusión?

El médico del niño lo examinará y le hará preguntas acerca de sus signos y síntomas. Su hijo podría necesitar cualquiera de los siguientes:

  • Un examen neurológico también llamado signos neurológicos, revisiones neurológicas o estado neurológico. El examen neurológico puede mostrarle a los médicos lo bien que está funcionando el cerebro del niño después de una lesión. Los médicos van a revisar como las pupilas de su niño reaccionan a la luz. Es posible que examinen su memoria y la facilidad con que se despierta el niño. Es posible también que examinen la fuerza de sus manos y su equilibrio.
  • Las imágenes por tomografía computarizada o por resonancia magnética se pueden utilizar para tomar imágenes de la cabeza del niño. Su niño podría recibir un medio de contraste para ayudar a que las imágenes de vean mejor. Informe al médico si su hijo alguna vez ha tenido una reacción alérgica al medio de contraste. No permita que su hijo entre a la sala de la resonancia magnética con ningún objeto de metal. El metal puede causar lesiones serias. Informe al médico si el niño tiene algún metal en su cuerpo o sobre él.

¿Qué puedo hacer para ayudar al niño a controlar o evitar una conmoción cerebral relacionada con el deporte?

Generalmente no se requiere tratamiento para una concusión leve. Los síntomas de la conmoción, generalmente, desaparecen dentro de unos 10 días, pero pueden durar más tiempo. Lo siguiente podría recomendarse para controlar los síntomas de su niño:

  • Permanezca con su hijo durante las primeras 24 horas después de la lesión. Comuníquese con el médico de su niño si sus síntomas empeoran o si desarrolla síntomas nuevos.
  • Haga que su hijo descanse de actividades físicas y mentales, según lo indicado. Las actividades mentales son las que requieren de pensar, concentración y atención. El niño va a necesitar descansar hasta que los síntomas se alivien. El descanso ayudará a su niño a recuperarse de la conmoción. Pregúntele al médico cuándo su niño puede volver a la escuela y otras actividades diarias. Hable con el personal escolar e infórmeles sobre la conmoción que su niño sufrió. Su hijo puede necesitar asistir a media jornada o trabajar con los docentes para garantizar que no se atrase en la escuela. Por ejemplo, su hijo puede olvidar entregar las tareas y necesitar recordatorios diarios. Es posible que necesite tiempo adicional en los exámenes.
  • Establezca un horario para dormir. El sueño es una parte importante en la recuperación de una conmoción. El médico de su niño le dirá cuánto tiempo de sueño es adecuado para su hijo. Quizá note que el niño duerme más o menos de lo habitual después de la conmoción. Esto debería mejorar con el paso del tiempo a medida que sane. Un horario programado de sueño puede ayudar a garantizar que su hijo duerma la cantidad de horas correcta. Ayude a su niño a acostarse y levantarse a la misma hora todos los días. No deje que su niño utilice dispositivos electrónicos ni vea la televisión una hora antes de acostarse. Estas pantallas pueden hacer que dormir o permanecer dormido sea más difícil. Lleve un registro de cuánto su hijo duerme cada noche. Lleve dicho registro a las consultas médicas de seguimiento de su niño.
  • No permita que su niño participe en deportes ni actividades físicas hasta que su médico lo autorice. Estos deportes y actividades físicas podrían empeorar los síntomas de su niño o incluso provocar otra conmoción. Es posible que cada conmoción que su hijo tenga se desarrolle sobre las otras y cause más daño.
  • Asegúrese de que el niño use un equipo protector para deportes que le quede bien. Los cascos ayudan a disminuir el riesgo que su niño corre de sufrir una lesión cerebral grave. Hable con el médico de su hijo sobre maneras en que usted puede disminuir el riesgo de que su hijo sufra conmoción.
  • El acetaminofén alivia el dolor y baja la fiebre. Está disponible sin receta médica. Pregunte qué cantidad debe darle a su niño y con qué frecuencia. Siga las indicaciones. Lea las etiquetas de todos los demás medicamentos que su hijo esté tomando para saber si también contienen acetaminofén, o consulte con su médico o farmacéutico. El acetaminofén puede causar daño en el hígado cuando no se toma de forma correcta.
  • AINEs (Analgésicos antiinflamatorios no esteroides) como el ibuprofeno, ayudan a disminuir la inflamación, el dolor y la fiebre. Este medicamento esta disponible con o sin una receta médica. Los AINEs pueden causar sangrado estomacal o problemas renales en ciertas personas. Si su niño está tomando un anticoágulante, siempre pregunte si los AINEs son seguros para él. Siempre lea la etiqueta de este medicamento y siga las instrucciones. No administre este medicamento a niños menores de 6 meses de vida sin antes obtener la autorización de su médico.

Llame al 911 en caso de presentar lo siguiente:

  • Usted no puede despertar a su niño.
  • Su hijo convulsiona, se siente más confundido o tiene un cambio en su personalidad.
  • Su hijo no puede pronunciar bien las palabras.

¿Cuándo debo buscar atención inmediata?

  • A su hijo le aparecen nuevos problemas de visión de repente.
  • Su hijo tiene un dolor de cabeza intenso que no desaparece.
  • El niño no reconoce personas o lugares que deberían resultarle familiares.
  • Su hijo tiene debilidad en los brazos o las piernas, entumecimiento o problemas de coordinación nuevos.
  • A su hijo le sale sangre o un líquido claro de los oídos o la nariz.

¿Cuándo debo comunicarme con el médico de mi niño?

  • Su hijo tiene náuseas o vómitos.
  • Su hijo se siente más cansado de lo usual.
  • Los síntomas de su hijo empeoran.
  • El niño tiene síntomas durante más de 6 semanas después de la lesión.
  • Usted tiene preguntas o inquietudes sobre la condición o el cuidado de su hijo.

ACUERDOS SOBRE SU CUIDADO:

Usted tiene el derecho de participar en la planificación del cuidado de su hijo. Infórmese sobre la condición de salud de su niño y cómo puede ser tratada. Discuta opciones de tratamiento con el médico de su hijo, para decidir el cuidado que usted desea para él. Esta información es sólo para uso en educación. Su intención no es darle un consejo médico sobre enfermedades o tratamientos. Colsulte con su médico, enfermera o farmacéutico antes de seguir cualquier régimen médico para saber si es seguro y efectivo para usted.

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