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Conmoción Relacionada Con Los Deportes En Niños

LO QUE NECESITA SABER:

Una conmoción cerebral relacionada con los deportes es una lesión cerebral traumática leve que ocurre durante una actividad deportiva. Puede ocurrir en casi cualquier deporte, pero es más común en el fútbol, el hockey y el boxeo. La cabeza de su hijo puede entrar en contacto con otro jugador, el equipo del jugador o una superficie dura. Incluso lo que parece un golpe leve puede causar una conmoción cerebral. Es importante seguir los protocolos para regresar al juego y a los deportes, incluso si su hijo no pierde el conocimiento.

INSTRUCCIONES SOBRE EL ALTA HOSPITALARIA:

Llame al número de emergencias local (911 en los Estados Unidos) si:

  • Usted no puede despertar a su niño.
  • Su hijo convulsiona, se siente más confundido o tiene un cambio en su personalidad.
  • Su hijo no puede pronunciar bien las palabras.

Llame al pediatra de su niño si:

  • A su hijo le aparecen nuevos problemas de visión de repente.
  • Su hijo tiene un dolor de cabeza intenso que no desaparece.
  • El niño no reconoce personas o lugares que deberían resultarle familiares.
  • Su hijo tiene debilidad en los brazos o las piernas, entumecimiento o problemas de coordinación nuevos.
  • A su hijo le sale sangre o un líquido claro de los oídos o la nariz.
  • Su hijo tiene náuseas o vómitos.
  • Su hijo se siente más cansado de lo usual.
  • Los síntomas de su hijo empeoran.
  • El niño tiene síntomas durante más de 6 semanas después de la lesión.
  • Usted tiene preguntas o inquietudes sobre la condición o el cuidado de su hijo.

Medicamentos:

El médico de su hijo le dirá cuánto tiempo debe administrarle analgésicos. Su hijo puede desarrollar un dolor de cabeza de rebote si continúa con el analgésico por mucho tiempo.

  • El acetaminofén alivia el dolor y baja la fiebre. Está disponible sin receta médica. Pregunte qué cantidad debe darle a su niño y con qué frecuencia. Siga las indicaciones. Lea las etiquetas de todos los demás medicamentos que su hijo esté tomando para saber si también contienen acetaminofén, o consulte con su médico o farmacéutico. El acetaminofén puede causar daño en el hígado cuando no se toma de forma correcta.
  • AINEs (Analgésicos antiinflamatorios no esteroides) como el ibuprofeno, ayudan a disminuir la inflamación, el dolor y la fiebre. Este medicamento esta disponible con o sin una receta médica. Los AINEs pueden causar sangrado estomacal o problemas renales en ciertas personas. Si su niño está tomando un anticoágulante, siempre pregunte si los AINEs son seguros para él. Siempre lea la etiqueta de este medicamento y siga las instrucciones. No administre este medicamento a niños menores de 6 meses de vida sin antes obtener la autorización de su médico.
  • No les dé aspirina a niños menores de 18 años de edad. Su hijo podría desarrollar el síndrome de Reye si toma aspirina. El síndrome de Reye puede causar daños letales en el cerebro e hígado. Revise las etiquetas de los medicamentos de su niño para ver si contienen aspirina, salicilato, o aceite de gaulteria.
  • Dele el medicamento a su niño como se le indique. Comuníquese con el médico del niño si cree que el medicamento no le está funcionando como se esperaba. Infórmele si su niño es alérgico a algún medicamento. Mantenga una lista actualizada de los medicamentos, vitaminas y hierbas que su niño toma. Incluya las cantidades, cuándo, cómo y por qué los toma. Traiga la lista o los medicamentos en sus envases a las citas de seguimiento. Tenga siempre a mano la lista de medicamentos de su niño en caso de alguna emergencia.

Ayude a su hijo a controlar una conmoción cerebral:

Los síntomas de la conmoción cerebral generalmente desaparecen sin tratamiento al cabo de 2 semanas. Lo siguiente podría recomendarse para controlar los síntomas de su niño:

  • Permanezca con su hijo durante las primeras 72 horas después de la lesión. Comuníquese con el médico de su hijo si tiene síntomas nuevos o que empeoran.
  • Haga que su hijo descanse para ayudar a que su cerebro sane. El médico de su hijo puede recomendarle reposo completo durante las primeras 72 horas. El niño debe quedarse en la casa y faltar a la escuela o guardería. No permita que monte en bicicleta, corra, nade, escale ni practique deportes. No permita que juegue videojuegos, lea, vea televisión o use aparatos electrónicos. Su hijo puede regresar a la escuela y a sus actividades diarias habituales cuando los síntomas hayan desaparecido por completo. Tendrá que suspender cualquier actividad que desencadene los síntomas o los empeore.
  • Ayude a su niño a crear una rutina de sueño regular. Un horario ayudará a evitar que su hijo duerma demasiado o muy poco. Su hijo debería acostarse y despertarse a la misma hora cada día. Mantenga la habitación de su hijo oscura y tranquila.

Un protocolo para regresar al juego

ayuda a los oficiales a decidir si un jugador puede volver a jugar después de una posible conmoción cerebral. Los médicos capacitados en medicina deportiva examinan a los jugadores que se han golpeado la cabeza. Buscan ciertos signos, como confusión, mareos y náuseas. Estos signos pueden significar que ha ocurrido una conmoción cerebral y que sería peligroso volver al juego. Otra conmoción cerebral podría causar una afección llamada síndrome de segundo impacto (SSI). Esto significa que su hijo tiene otra conmoción antes de haberse recuperado de la primera. El síndrome de segundo impacto puede ser potencialmente mortal. Es posible que su hijo no pueda volver a jugar en los próximos juegos hasta que se recupere.

Un protocolo para regresar a los deportes

es un plan para ayudar a su hijo a desarrollar un juego al mismo nivel que antes de la conmoción cerebral. Colabore con los médicos y con el entrenador o director deportivo de su hijo para crear el plan. Puede tomar meses para que su hijo avance con los siguientes pasos:

  • Paso 1 es que su hijo realice actividades que no provoquen o empeoren los síntomas. Por ejemplo, una caminata lenta. Luego, su médico le permitirá pasar al siguiente paso.
  • Paso 2 está destinado a ayudar a que el ritmo cardíaco de su hijo aumente de forma segura. Su hijo podría realizar hasta 10 minutos de actividad aeróbica ligera. Por ejemplo, trotar lentamente o andar en bicicleta fija.
  • Paso 3 incluye actividades que necesitan movimiento de la cabeza o del cuerpo, como una carrera corta. Su hijo puede ser capaz de hacer algo de levantamiento de pesas en este paso. Tendrá que usar pesos más ligeros que antes. La duración de la levantada de pesas también tiene que ser más corta.
  • Paso 4 se pasa a actividades pesadas, como correr o levantar pesas más pesadas. Toda la actividad en este paso debe ser sin contacto. Es posible que su hijo pueda empezar a hacer ejercicios deportivos si los ejercicios no son de contacto. Los movimientos permitidos en los ejercicios tendrán que ser limitados. El médico y el entrenador de su hijo crearán un plan de ejercicios.
  • Paso 5 es que su hijo regrese a la práctica. Si su hijo practica un deporte de contacto, es posible que pueda retomar el contacto total durante la práctica. Esto dependerá de las instrucciones del médico de su hijo.
  • Paso 6 es el regreso a la competencia. El médico de su hijo puede establecer límites para el tiempo que su hijo puede competir a la vez.

Ayude a su hijo a prevenir otra conmoción cerebral relacionada con los deportes:

Cada conmoción cerebral que tiene puede llevar a otras y causar más daño. Lo siguiente puede ayudar a reducir el riesgo de una conmoción cerebral:

  • Asegúrese de que el niño use equipo protector para deportes que le quede bien. Revise el ajuste antes de que comience cada temporada. Su hijo puede ser más pesado o más ancho que la temporada pasada, incluso si no es mucho más alto. Si se usa un casco en este deporte, asegúrese de que el de su hijo le quede bien. Un casco no es una garantía contra una conmoción cerebral, pero reducirá el riesgo. Asegúrese de que el casco cumpla con todas las normas de seguridad.
  • Ayude a su hijo a entender todas las reglas del deporte que practica. Su hijo puede tener menos experiencia que otros jugadores. Puede cambiar de posición en el equipo entre temporadas. Esto puede causar confusión y errores durante el juego. Esto aumenta el riesgo de una conmoción cerebral.
  • Asegúrese de que su hijo se haya curado de una conmoción cerebral antes de volver a practicar deportes. Su hijo puede decir que no tiene síntomas para volver a practicar el deporte. Los síntomas como problemas de equilibrio o de visión pueden hacer que su hijo se caiga o reciba un golpe. Explique a su hijo por qué es importante que se cure completamente antes de volver a jugar. Es posible que se pierda uno o dos partidos, pero otra conmoción cerebral podría significar que se pierda el resto de la temporada.

Acuda a sus consultas de control con el pediatra o especialista según le indicaron:

Es posible que su hijo necesite hacerse pruebas con el tiempo para asegurarse de que su cerebro ha sanado. Los niños mayores también pueden necesitar pruebas de equilibrio para verificar el proceso de recuperación. Anote sus preguntas para que se acuerde de hacerlas durante sus visitas.

Further information

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