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Síndrome Compartimental En Niños

LO QUE NECESITA SABER:

El síndrome compartimental es una condición en la que hay un aumento en la presión en una parte reducida en el cuerpo del niño, debido a inflamación o hemorragia.

INSTRUCCIONES SOBRE EL ALTA HOSPITALARIA:

Medicamentos:

  • Medicamentos para el dolor: Es posible que el niño necesite medicamentos para disminuir el dolor y la inflamación. El podría necesitar una receta médica para este medicamento. Pregunte la cantidad que es seguro administrarle y la frecuencia. No espere hasta que el dolor sea intenso antes de darle la medicina al niño.
  • Administre a su niño su medicamento como se le haya indicado: Llame al proveedor de salud de su niño si piensa que el medicamento no esta funcionando como se había esperado. Infórmele si su niño es alérgico a algún medicamento. Mantenga una lista vigente de los medicamentos, vitaminas, o hierbas que toma su niño. Incluya la cantidad que toma, la forma y la razón porque los esta tomando. Traiga la lista o los recipientes de las píldoras a sus visita de seguimiento. Mantenga la lista con usted en caso de emergencia.
  • No administre aspirina a niños menores de 18 años de edad: Su niño podría desarrollar el síndrome de Reye si toma aspirina. El síndrome de Reye podría causar daño de peligro mortal al cerebro e hígado. Revise las etiquetas del medicamento de su niño para aspirina, salicilato, o aceite de gaulteria.

Programe una cita con su proveedor de salud de su niño como se le haya indicado:

Anote sus preguntas para que se acuerde de hacerlas durante las citas de su niño.

Cuidado de la herida:

Pregúntele al médico de cabecera del niño cómo cuidar la herida de este o cómo cambiar el vendaje. Cuándo al niño se le permita bañarse, lave cuidadosamente las incisiones con jabón y agua. Seque el área y ponga un vendaje nuevo y limpio como se le indique. Cambie los vendajes del niño en cualquier momento que se mojen o ensucien.

Actividad:

  • Caminar: Es posible que el niño necesite usar un bastón, una caminadora o muletas. Estos dispositivos le ayudan a disminuir la posibilidad de sufrir una caída o de herirse a sí mismo. Consulte con el médico de cabecera del niño cómo utilizar estos dispositivos correctamente.
  • Rehabilitación: Es posible que el niño necesite ver a un fisioterapeuta para enseñarle ejercicios especiales. Estos ejercicios ayudan a mejorar el movimiento y la fuerza. La fisioterapia también puede ayudar a disminuir el dolor o pérdida de función. Un terapista ocupacional podría ayudar al niño a encontrar maneras de hacer las actividades diarias y cuidarse a él mismo.

Evite el síndrome compartimental:

  • Ayude al niño a elevar el brazo o pierna con la lesión: Eleve el brazo o pierna del niño al nivel del corazón tanto tiempo como se le indique. Esto ayudará a disminuir la inflamación y el dolor. No eleve el brazo o pierna del niño más alto que el nivel del corazón. Apóyelos en almohadas o sábanas para mantenerlos elevados.
  • Revise que le queden bien: Asegúrese que el yeso, la abrazadera o el vendaje del niño no estén muy ajustados.
  • Pida al niño que descanse cuando lo necesite: Pida al niño que descanse inmediatamente si siente dolor mientras se ejercita.
  • Haga que el niño use zapatos cómodos: Asegúrese de que el niño use zapatos con plantilla suave y suela flexible. No le permita que corra en superficies duras.
  • Incite al niño a hacer ejercicios de calentamiento antes de ejercitarse: El niño debería hacer ejercicios de calentamiento para los brazos y piernas antes de que se ejercite o haga algún deporte. Consulte con el médico acerca de las mejores actividades para el niño.

Comuníquese con el médico de cabecera de su niño si:

  • El niño tiene fiebre.
  • El niño tiene más inflamación de la que tenía antes de que le colocaran el yeso, la abrazadera o el vendaje.
  • El niño siente comezón en la piel o tiene inflamación o sarpullido.
  • Usted tiene preguntas o inquietudes acerca de la condición o cuidado del niño.

Busque cuidado inmediato o llame al 911 si:

  • El yeso, abrazadera o férula del niño se daña o se quiebra.
  • El niño tiene más dolor que no desaparece o que empeora, aún después de tomar medicamento.
  • El niño le dice que el brazo o la pierna con la lesión se sienten entumecidos.
  • La lesión del brazo o pierna del niño se vuelve azul o blanca, o se siente fría.
  • La sangre escurre a través del vendaje o yeso del niño.
  • La herida del niño drena pus o huele mal.
  • El niño tiene dolor en el pecho, falta de aliento o no puede pensar claramente.

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Esta información es sólo para uso en educación. Su intención no es darle un consejo médico sobre enfermedades o tratamientos. Colsulte con su médico, enfermera o farmacéutico antes de seguir cualquier régimen médico para saber si es seguro y efectivo para usted.

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