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Reflujo Gastroesofágico En Niños

LO QUE NECESITA SABER:

¿Qué es reflujo gastroesofágico en los niños?

El reflujo gastroesofágico (RGE) ocurre cuando los alimentos, los líquidos o el ácido del estómago del niño regresan al esófago.

¿Que causa reflujo gastroesofágico en los niños?

El RGE a menudo ocurre cuando el músculo (esfínter) inferior del esófago del niño no cierra bien. Este esfínter normalmente se abre para dejar pasar los alimentos al estómago. Luego se cierra para mantener los alimentos y el ácido estomacal dentro del estómago. Si el esfínter no se cierra bien, el ácido y los alimentos regresan (reflujo) al esófago.


Es posible que lo siguiente también aumente el riesgo del niño de tener RGE:
  • Bebés prematuros: Es posible que los bebés que nacen antes de lo esperado tengan mayor riesgo de presentar problemas para tragar y de tener reflujo gastroesofágico. A menudo los bebés superan el RGE cuando alcanzan los 12 meses de edad.
  • Trastornos neurológicos: Las condiciones como la parálisis cerebral aumentan el riesgo del niño de tener RGE.Pida más información a su médico acerca de las condiciones que pueden llevar a tener reflujo gastroesofágico.
  • Asma: Los niños que tienen asma corren un mayor riesgo de tener reflujo gastroesofágico.
  • Alimentos específicos: Un niño también puede sufrir de RGE si tiene alergia a la leche de vaca o a otros alimentos. Las bebidas con cafeína pueden aumentar el riesgo de que el niño tenga RGE.
  • Fumar: Fumar cigarrillos o estar alrededor de personas que fuman a menudo puede causar reflujo gastroesofágico.

¿Cuáles son los signos y síntomas del reflujo gastroesofágico?

Es posible que el niño no tenga ningún síntoma. Si tiene síntomas, podría tener uno o más de los siguientes:

  • Problemas para respirar: Es posible que el niño jadee (haga un sonido agudo) o un sonido fuerte y áspero al respirar. Algunos niños, mayormente los recién nacidos, podrían dejar de respirar de vez en cuando. Esto se conoce como un evento que aparenta poner en peligro la vida (ALTE, por sus siglas en inglés). Pida a su médico más información sobre esta condición.
  • Cambios de tos y de voz: El reflujo gastroesofágico puede causar que el niño tosa a menudo. La voz del niño también podría cambiar y sonar ronca cuando tienen RGE.
  • Ardor estomacal: El niño tiene acidez estomacal cuando experimenta una sensación de ardor y dolor en el pecho. La acidez estomacal usualmente ocurre después de comer. La sensación de ardor proviene del contenido del estómago o el ácido que retrocede al esófago. El niño podría tener dolor abdominal y dificultad para dormir. Su hijo también podría eructar frecuentemente o tener hipo.
  • Irritabilidad: El niño podría estar irritable y llorar a menudo. Es posible que comience a llorar sin motivo aparente y que difícil calmarlo.
  • Mala alimentación y falta de crecimiento: Si tiene reflujo gastroesofágico, es posible que el niño no consuma la cantidad de alimentos adecuada para su crecimiento. Es posible que sea de tamaño más pequeño o que pese menos que otros niños de su edad. Algunos bebés que tienen reflujo gastroesofágico arquean la espalda cuando se los alimenta.
  • Problemas para tragar: El niño podría tener problemas para tragar los alimentos o líquidos. Podría sentir como que tiene un bulto en la garganta. Su hijo también podría sentir dolor al tragar.
  • Regurgitación o vómitos: El niño regurgita cuando el contenido de su estómago regresa a su garganta o a su boca. Los vómitos son más comunes entre los bebés pequeños. Es posible que el niño vomite sin antes sentirse enfermo. Si su niño vomita seguido, es posible que usted note sangre en su vómito.

¿Cómo se diagnostica el reflujo gastroesofágico en los niños?

El médico de su niño le hará un examen físico. Le preguntará qué síntomas tiene y cuándo comenzaron. Dígale al médico del niño qué enfermedades tiene, cuáles son sus hábitos alimenticios y sus actividades. Es posible que el médico le pregunte si existe un historial de reflujo gastroesofágico en la familia, y si últimamente ha ocurrido algún evento estresante. Si el niño ha estado vomitando, informe al médico de la frecuencia y cantidad que vomita, y si siente dolor al vomitar. Informe también al médico si ha notado sangre en el vómito del niño. El médico del niño podría realizar alguna de las siguientes pruebas:

  • Radiografía gastrointestinal superior: Durante una radiografía gastrointestinal superior, se toman imágenes del tracto digestivo superior del niño. El tracto digestivo superior incluye el esófago, el estómago y los intestinos. Se podría administrar un líquido calcáreo a su hijo antes de que se tomen las imágenes. Este líquido ayudar a que el estómago y el intestino del niño se vean mejor en la radiografía. Esta prueba puede revelar si el niño tiene algún problema con el tracto digestivo superior que está causando el reflujo gastroesofágico.
  • Gammagrafía nuclear: Durante una gammagrafía nuclear se toman imágenes del estómago y el esófago del niño con una máquina. Se le pedirá al niño que ingiera alimento o una fórmula que contiene líquido radioactivo. Esta prueba puede revelar cómo se vacía el estómago del niño y si tiene reflujo. Es posible que el médico también compruebe si el niño está aspirando. Se produce aspiración cuando el líquido o los alimentos pasan a los pulmones del niño.
  • Endoscopia: En una endoscopía se usa un endoscopio para mirar dentro del tracto digestivo del niño. Un endoscopio es un tubo largo y flexible con un luz y una cámara en el extremo. Durante una endoscopía los médicos se fijarán si los tejidos del esófago del niño están dañados. Los médicos también se fijarán si existe algún problema con el funcionamiento del tracto digestivo del niño. Se podría hacer una biopsia (muestra de tejido) del tracto digestivo del niño y enviarla a un laboratorio para analizarla.
  • Control del pH esofágico: Durante esta prueba de control del pH esofágico se mide el pH (nivel de ácido o base) en el esófago del niño. Se colocan sensores dentro de la nariz del niño que bajan hasta el esófago. Normalmente se dejan los sensores por un día. Esta prueba mide la cantidad y la frecuencia con que los ácidos estomacales causan reflujo dentro del esófago del niño.

¿Cómo se trata el reflujo gastroesofágico en los niños?

El objetivo del tratamiento es aliviar los síntomas del niño y evitar que se produzcan daños en el esófago. También se hace el tratamiento para fomentar el crecimiento y un aumento de peso saludable. Su niño podría necesitar lo siguiente:

  • Medicamento:
    • Bloqueadores de receptores de histamina tipo 2: Este grupo de medicamentos también se conocen como bloqueadores H2. Bloquean la producción de ácido en el estómago del niño.
    • Inhibidor de la bomba de protones (IBP): Este medicamento bloquea la producción de ácido en el estómago del niño.
    • Antiácidos: Estos medicamentos disminuyen la cantidad de ácido estomacal que puede irritar el esófago y el estómago del niño.
    • Medicamentos proquinéticos: Los medicamentos proquinéticos reducen la cantidad de tiempo que los alimentos permanecen en el estómago del niño. Cuando el estómago del niño se vacía adecuadamente, es posible que corra menos riesgo de tener reflujo.
  • Cirugía: Es posible que el niño necesite cirugía si su reflujo gastroesofágico no mejora con otros tratamientos. El niño puede necesitar cirugía para corregir una parte del estómago o apretar el esfínter inferior del esófago. También es posible que haga falta colocarle una sonda en el abdomen para disminuir el riesgo de que tenga RGE. Pida más información al médico del niño sobre las cirugías para el tratamiento del RGE.

¿Qué puedo hacer para ayudar a mi niño con su reflujo gastroesofágico?

  • Lleve un diario de los síntomas que tiene el niño: Anote cuando el niño está irritable, llora sin motivo aparente o tiene dificultad para dormir. Anote qué está haciendo el niño cuando se presentan los síntomas. Lleve el diario a las consultas con el médico. El diario podría ayudar al médico del niño a planificar el mejor tratamiento para él.
  • Alimente al niño con fórmula espesada o una fórmula especial: La leche o fórmula más espesa podría reducir la frecuencia de los vómitos. Se puede agregar cereal de arroz a la alimentación de su niño para espesarla. También puede intentar alimentar al niño con fórmula hipoalergénica para reducir el reflujo gastroesofágico. Alimentar al niño más seguido con porciones más pequeñas también podría contribuir a reducir el RGE.
  • Coloque al bebé en determinada posición después de alimentarlo para reducir sus síntomas: Después de alimentar al bebé, manténgalo sentado erguido por 90 minutos para reducir el reflujo gastroesofágico. Acostar al bebé sobre el lado izquierdo después de comer también puede contribuir a disminuir el riesgo de que tenga reflujo gastroesofágico.
  • Acueste al niño sobre su lado izquierdo con la cabeza elevada: Esto podría reducir el reflujo mientras duerme. Puede colocar almohadas o bloques debajo del colchón para alzar la cabecera de la cama del niño.
  • Ayude al niño a escoger buenos alimentos para él: Si su niño está pasado de peso, su riesgo de tener reflujo gastroesofágico es mayor. Se deben evitar los alimentos picantes, el chocolate y las bebidas con cafeína. Asegúrese de que su niño sepa que el hecho de evitar ciertos alimentos podría ayudarlo a sentirse mejor. Consulte con el médico del niño cuáles son los mejores alimentos para él.
  • Mantenga a su niño alejado del humo del cigarrillo: No fume ni permita que otras personas fumen alrededor del niño. Si el niño fuma, ayúdelo a dejar de hacerlo. Fumar puede empeorar su reflujo gastroesofágico y causar daño a su corazón, pulmones y sangre.

¿Cuáles son los riesgos cuando mi niño tiene reflujo gastroesofágico?

  • Es posible que el niño tenga una reacción alérgica a los medicamentos empleados para tratar su RGE.Podría necesitar cirugía si sus síntomas no mejoran o si empeoran. El niño podría sangrar más de lo esperado durante la cirugía. Después de la cirugía, podría tener una infección. Es posible que se le hinche o inflame el estómago después de la cirugía. Se le puede hinchar el esófago, haciendo que le resulte difícil tragar. También es posible que corra riesgo de tener convulsiones.
  • Si no recibe tratamiento para el RGE, su niño podría contraer infecciones en los oídos, nariz, garganta y pulmones con mayor frecuencia. El reflujo del ácido estomacal podría dañarle las cuerdas vocales. Es posible que el niño se rehúse a comer y beber, y que no se desarrolle de forma adecuada. Su hijo también podría deshidratarse (no tener suficiente líquido en el cuerpo). Cuando el ácido estomacal regresa al esófago del niño, puede dañar el revestimiento de los tejidos. El revestimiento del esófago se podría inflamar causando dificultad para tragar. Si el tejido se daña, el niño podría vomitar sangre. Con el paso del tiempo, el daño que causa el RGE en el esófago se puede convertir en cáncer. Si su bebé tiene un evento que aparenta poner en peligro la vida (ALTE, por sus siglas en inglés), podría correr un riesgo mayor de padecer el síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL).

¿Cuándo debo comunicarme con el médico de mi niño?

  • Su hijo se pone más irritable o molesto y se niega a comer.
  • Su hijo se debilita y orina menos que de costumbre.
  • Su hijo está perdiendo peso cuando no debería.
  • Su hijo tiene dolor de oído.
  • Su hijo tiene mayor dificultad para tragar que antes o siente dolor al tragar.
  • El bebé arquea la espalda cuando le da de comer.
  • Usted tiene preguntas o inquietudes acerca de la condición o el cuidado de su niño.

¿Cuándo debo buscar atención inmediata o llamar al 911?

  • El niño deja de respirar súbitamente, comienza a asfixiarse o su cuerpo se pone rígido o flácido.
  • La piel de su niño se pone de color azul o muy roja.
  • De forma repentina, el niño tiene dificultad para respirar o hace sonidos que no ha escuchado antes cuando respira.
  • El niño vomita más sangre que antes, o vomita sangre por primera vez.
  • Su hijo tiene dolor de pecho intenso.
  • A su hijo le duele mucho el estómago y lo tiene muy inflamado.

ACUERDOS SOBRE SU CUIDADO:

Usted tiene el derecho de ayudar a planear su cuidado. Aprenda todo lo que pueda sobre su condición y como darle tratamiento. Discuta sus opciones de tratamiento con sus médicos para decidir el cuidado que usted desea recibir. Usted siempre tiene el derecho de rechazar el tratamiento. Esta información es sólo para uso en educación. Su intención no es darle un consejo médico sobre enfermedades o tratamientos. Colsulte con su médico, enfermera o farmacéutico antes de seguir cualquier régimen médico para saber si es seguro y efectivo para usted.

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