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Neumonía

CUIDADO AMBULATORIO:

Neumonía

es una infección en sus pulmones causada por bacterias, hongos o virus. Usted puede contagiarse al entrar en contacto con una persona enferma. Puede contraer pulmonía si recientemente se sometió a una cirugía o necesitó un respirador para ayudarlo a respirar. La neumonía también puede ser causada al inhalar accidentalmente saliva o pequeños trozos de comida. La neumonía puede causar síntomas leves o puede ser severa y de peligro mortal.

Los síntomas más comunes incluyen los siguientes:

  • Fiebre o escalofríos
  • Tos
  • Falta de aliento o respiración rápida
  • Dolor en el pecho al toser o al inhalar profundo
  • Dolor de cabeza
  • Vómitos
  • Fatiga o confusión

Busque atención médica de inmediato si:

  • Usted expectora sangre.
  • Su corazón late a más de 100 latidos por 1 minuto.
  • Usted está muy cansado, confundido y no puede pensar con claridad.
  • Usted tiene dolor torácico y dificultad para respirar.
  • Sus labios o uñas de las manos se tornan grises o azules.

Pregúntele a su médico qué vitaminas y minerales son adecuados para usted.

  • Sus síntomas siguen igual o empeoran.
  • Usted tiene fiebre por encima de los 101°F (38.3°C).
  • Usted no puede comer o tiene pérdida del apetito, náuseas o vómitos.
  • Usted tiene preguntas o inquietudes acerca de su condición o cuidado.

El tratamiento para la neumonía

dependerá de su gravedad. Para tratar la infección le pueden recetar un medicamento. También podría necesitar acetaminofén para disminuir el dolor o la fiebre. Pregunte la cantidad y la frecuencia con que debe tomarlos. El acetaminofén puede causar daño en el hígado cuando no se toma de forma correcta. Es posible que necesite hacer ejercicios que ayuden a aflojar la mucosidad para que pueda respirar mejor. También podría necesitar un dispositivo o una máquina para disminuir sus síntomas o ayudarlo a respirar.

El manejo de su síntomas:

  • Descanse tanto como sea necesario. Descanse con frecuencia en el transcurso del día. Alterne las horas de actividad con horas de descanso.
  • Tome líquidos como se le haya indicado. Pregunte cuánto líquido debe tomar cada día y cuáles líquidos son los más adecuados para usted. Los líquidos ayudan a disolver la mucosidad, lo cual le facilita la expectoración de secreciones.
  • No fume. El tabaquismo aumenta su riesgo de contraer neumonía. El fumar impide la pronta recuperación después que usted ha tenido neumonía. Solicite a su médico más información si usted necesita ayuda para dejar de fumar.

Prevenga la neumonía:

  • Evite la propagación de gérmenes. Lávese las manos frecuentemente con agua y jabón. Use un gel desinfectante para las manos cuando no hay jabón ni agua disponible. No se toque los ojos, la nariz o la boca a menos que se haya lavado las manos primero. Cúbrase la boca al toser. Tosa en un pañuelo desechable o en la manga de su camisa para no contagiar los gérmenes con sus manos. Si usted está enfermo, manténgase alejado de otras personas lo más que pueda.
  • Pregunte sobre las vacunas. Es posible que usted necesite recibir una vacuna que sirve para prevenir la neumonía. Acuda a que le apliquen la vacuna de la influenza (gripe) cada año tan pronto como esté disponible.

Acuda a sus consultas de control con su médico según le indicaron.

Anote sus preguntas para que se acuerde de hacerlas durante sus visitas.

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Esta información es sólo para uso en educación. Su intención no es darle un consejo médico sobre enfermedades o tratamientos. Colsulte con su médico, enfermera o farmacéutico antes de seguir cualquier régimen médico para saber si es seguro y efectivo para usted.

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