Skip to Content

Prevención De Contracturas Después De Una Lesión En La Médula Espinal

LO QUE NECESITA SABER:

Una contractura es un encogimiento de los músculos, tendones o ligamentos después de una lesión en la médula espinal. Las contracturas limitan el movimiento de una articulación, como la articulación de su muñeca, codo, hombro o tobillo. Las contracturas pueden comenzar a desarrollarse hasta una semana después de sufrir la lesión en su médula espinal. Las contracturas son causadas por daños en los nervios o espasticidad.

INSTRUCCIONES SOBRE EL ALTA HOSPITALARIA:

Acuda a sus consultas de control con su médico según le indicaron.

Anote sus preguntas para que se acuerde de hacerlas durante sus visitas.

Proceso en serie de yesos:

El proceso en serie de yesos se usa para ayudar a estirar las articulaciones. Un yeso se aplica sobre la articulación que está comenzando a contraerse. El yeso se aplicará, retirará y se volverá a aplicar cada 3 a 5 días, por un periodo de varías semanas. Cada vez que le vuelvan a colocar el yeso le estirarán su articulación un poco más. La meta es que la articulación se extienda con el tiempo hasta que recupere su longitud correcta.

Prevenir una contractura:

  • Usted podría necesitar una férula u otro dispositivo para mantener su extremidad en la posición correcta.
  • Los médicos le enseñarán cómo posicionar su cuerpo para evitar una contractura. También le mostrarán formas para ayudar a controlar la espasticidad.
  • Los ejercicios de rango de movimiento ayudan a mantener las articulaciones flexibles para prevenir una contractura. Es posible que necesite a alguien lo ayude a hacer los ejercicios. Pregunte cuáles ejercicios de rango de movimiento son los adecuados y con qué frecuencia debería realizarlos.

Pregúntele a su médico qué vitaminas y minerales son adecuados para usted.

  • Usted nota que una articulación empieza a contraerse.
  • Usted tiene dificultad para realizar los ejercicios del rango de movimiento.
  • Usted presenta problemas de espasticidad.
  • Usted presenta enrojecimiento, una ampolla o una llaga abierta.
  • Usted tiene dolor, inflamación o ardor en la extremidad.
  • Sus dedos de las manos o pies están entumecidos o pálidos fuera de lo acostumbrado.
  • Usted tiene preguntas o inquietudes acerca de su condición o cuidado.

© 2016 Truven Health Analytics Inc. Information is for End User's use only and may not be sold, redistributed or otherwise used for commercial purposes. All illustrations and images included in CareNotes® are the copyrighted property of A.D.A.M., Inc. or Truven Health Analytics.

Esta información es sólo para uso en educación. Su intención no es darle un consejo médico sobre enfermedades o tratamientos. Colsulte con su médico, enfermera o farmacéutico antes de seguir cualquier régimen médico para saber si es seguro y efectivo para usted.

Hide