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Neumonía En Niños

LO QUE NECESITA SABER:

La neumonía es una infección que se presenta en uno o en ambos pulmones. La causa de la neumonía puede ser una bacteria, un virus, un hongo o parásitos. Los virus son usualmente la causa de la neumonía en los niños. Los niños afectados por una neumonía viral también pueden desarrollar neumonía bacterial. Con frecuencia, la neumonía comienza después de haber tenido una infección en el tracto respiratorio superior (nariz y garganta). Esto causa que fluido se acumule en los pulmones y a su vez cause dificultad al respirar. La neumonía también puede ocurrir si un material extraño, como los alimentos y el ácido estomacal, es inhalado en los pulmones.


INSTRUCCIONES SOBRE EL ALTA HOSPITALARIA:

Busque atención médica de inmediato si:

  • Su hijo es menor de 3 meses de edad y tiene fiebre.
  • A su hijo le cuesta mucho respirar o tiene sibilancia.
  • Los labios o uñas de su niño están azulados o grises.
  • La piel entre las costillas y alrededor del cuello de su niño se retracta con cada respiro.
  • Su hijo tiene cualquiera de los siguientes signos de deshidratación:
    • Llora sin lágrimas
    • Mareos
    • Sequedad de la boca o labios partidos
    • Más irritable o inquieto que lo normal
    • Más soñoliento que de costumbre
    • Orina menos que lo usual o no orina
    • Parte hundida y suave en la parte superior de la cabeza, si el niño tiene menos de 1 año de edad

Consulte con su médico sí:

  • Su hijo tiene una fiebre de 102 °F (38,9 °C), o por encima de 100.4 °F (38 °C) si su hijo es menor de 6 meses.
  • Su hijo no puede parar de toser.
  • Su hijo está vomitando.
  • Usted tiene preguntas o inquietudes sobre la condición o el cuidado de su hijo.

Medicamentos:

  • Antibióticos se pueden dar si su niño tiene neumonía bacterial.
  • AINEs (Analgésicos antiinflamatorios no esteroides) como el ibuprofeno, ayudan a disminuir la inflamación, el dolor y la fiebre. Este medicamento esta disponible con o sin una receta médica. Los AINEs pueden causar sangrado estomacal o problemas renales en ciertas personas. Si su niño está tomando un anticoágulante, siempre pregunte si los AINEs son seguros para él. Siempre lea la etiqueta de este medicamento y siga las instrucciones. No administre este medicamento a niños menores de 6 meses de vida sin antes obtener la autorización de su médico.
  • El acetaminofén alivia el dolor y baja la fiebre. Está disponible sin receta médica. Pregunte qué cantidad debe darle a su niño y con qué frecuencia. Siga las indicaciones. Lea las etiquetas de todos los demás medicamentos que su hijo esté tomando para saber si también contienen acetaminofén, o consulte con su médico o farmacéutico. El acetaminofén puede causar daño en el hígado cuando no se toma de forma correcta.
  • Consulte con el médico de su hijo antes de darle a su niño medicamentos para la tos. Los medicamentos para la tos pueden evitar que su niño elimine las flemas al toser. También, los niños menores de 4 años de edad no deben tomar ciertos medicamentos de venta libre para la tos y el resfriado.
  • No les dé aspirina a niños menores de 18 años de edad. Su hijo podría desarrollar el síndrome de Reye si toma aspirina. El síndrome de Reye puede causar daños letales en el cerebro e hígado. Revise las etiquetas de los medicamentos de su niño para ver si contienen aspirina, salicilato, o aceite de gaulteria.
  • Dele el medicamento a su niño como se le indique. Comuníquese con el médico del niño si cree que el medicamento no le está funcionando como se esperaba. Infórmele si su niño es alérgico a algún medicamento. Mantenga una lista actualizada de los medicamentos, vitaminas y hierbas que su niño toma. Incluya las cantidades, cuándo, cómo y por qué los toma. Traiga la lista o los medicamentos en sus envases a las citas de seguimiento. Tenga siempre a mano la lista de medicamentos de su niño en caso de alguna emergencia.

Programe una cita con su médico de su niño como se le haya indicado:

Anote sus preguntas para que se acuerde de hacerlas durante sus visitas.

Ayude a su niño a respirar más fácilmente:

  • Enséñele a su niño a respirar profundamente y luego toser. Que su hijo haga esto cuando siente la necesidad de expectorar moco. Esto ayudará a eliminar la flema de la garganta y pulmones y a su vez hacerle más fácil respirar.
  • Despeje la mucosidad de la nariz de su niño. Si su hijo tiene dificultad para respirar por la nariz, use una pera de goma para eliminar la mucosidad. Utilice la pera de goma antes de alimentar a su hijo y de llevarlo a la cama. Elimine la mucosidad para ayudar a que su niño respire, coma y duerma mejor.
    • Apriete la bombilla y coloque la punta en una de las fosas nasales de su bebé. Tape la otra fosa nasal con los dedos. Suelte lentamente la bombilla para succionar la mucosidad.
    • Es posible que usted necesite usar gotas nasales salinas para aflojar la mucosidad de la nariz de su niño. Aplique 3 gotas en 1 fosa nasal. Espere 1 minuto para que la mucosidad se afloje. Luego, use la pera de goma para extraer la mucosidad y la solución salina.
    • Vacíe la pera de goma en un pañuelo desechable. Usted puede usar la pera de goma nuevamente si la mucosidad no pudo ser extraída. Haga esto nuevamente en la otra fosa nasal. Cuando termine de usar la pera de goma, póngala en agua hirviendo por 10 minutos.Luego, déjela secar. Esto eliminará las bacterias en la pera de goma y quedará lista para el siguiente uso.
  • Mantenga la cabeza de su hijo elevada. Pregunte al médico de su niño sobre la mejor manera de elevarle la cabeza. Su hijo podrá respirar mejor cuando se acuesta con la cabecera de la cama o cuna elevada. No ponga almohadas en la cama de un niño menor de 1 año de edad. Asegúrese de que la cabeza de su hijo no se eche hacia adelante. Si esto pasa su niño no podrá respirar correctamente.
  • Use un humidificador de rocío frío para aumentar el nivel de humedad en el aire de su hogar. El humidificador facilita la respiración de su niño y ayuda a disminuir la tos.

Cómo alimentar a su niño cuando está enfermo:

  • Dele a su niño el biberón o el pecho en cantidades más pequeñas y con más frecuencia. Su niño puede cansarse fácilmente cuando se alimenta.
  • De a su niño líquidos según indicaciones. Los líquidos le ayudan a su niño a aflojar las flemas y evitar la deshidratación. Pregunte cuánto líquido debe tomar el niño a diario y qué líquidos le recomiendan. El médico de su hijo puede recomendar agua, jugo de manzana, gelatina, caldo y paletas.
  • Dele a su niño alimentos que sean fáciles de digerir. Cuando su niño comience nuevamente a comer alimentos sólidos, dele comidas pequeñas frecuentes. El yogur, la compota de manzana y el budín son buenas opciones.

El cuidado del niño en el hogar:

  • Deje que su niño descanse y duerma lo más posible. Puede que su niño esté más cansado de lo usual. El descanso y el sueño le ayudan al cuerpo de su niño a sanar.
  • Tómele la temperatura a su niño por lo menos una vez cada mañana y una vez por la noche. Es probable que tenga que tomarle la temperatura con más frecuencia si su niño se siente más caliente que lo habitual.

Prevenga la neumonía:

  • No permita que nadie fume cerca de su hijo. El humo puede empeorar la tos y la respiración de su niño.
  • Lleve a su hijo para que lo vacunen. Vacune a su niño contra los virus o bacterias que causan infecciones como la gripe, la tos ferina y la neumonía.
  • Evite la propagación de gérmenes. Lávese frecuentemente las manos y las de su niño con jabón para evitar la propagación de gérmenes. No permita que su niño comparta alimentos, bebidas o utensilios con otros.
    Lavado de manos
  • Mantenga al niño alejado de las personas que están enfermas y tienen síntomas de una infección respiratoria. Por ejemplo, dolor de garganta o tos.

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Esta información es sólo para uso en educación. Su intención no es darle un consejo médico sobre enfermedades o tratamientos. Colsulte con su médico, enfermera o farmacéutico antes de seguir cualquier régimen médico para saber si es seguro y efectivo para usted.

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