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Tubo Torácico

CUIDADO AMBULATORIO:

Lo que necesita saber sobre el tubo torácico:

Un tubo torácico también se conoce como drenaje torácico o tubo de drenaje torácico. Es un tubo plástico que se coloca por el lado del pecho. El tubo emplea un dispositivo de succión para aspirar el aire, la sangre o el líquido que se encuentra alrededor de los pulmones o el corazón. Una sonda torácica le ayudará a respirar con más facilidad.


Cómo prepararse para la introducción del tubo torácico:

Su médico le indicará cómo prepararse. Es posible que le administren anestesia general para mantenerlo dormido y sin dolor durante el procedimiento. En su lugar, pueden aplicarle anestesia local o un bloqueo nervioso. Es posible que sienta algo de presión durante el procedimiento, pero no debe sentir ningún dolor. Es posible que reciba antibióticos para evitar una infección bacteriana. Informe a su médico si alguna vez tuvo una reacción alérgica a la anestesia o a un antibiótico.

Qué sucede al introducir el tubo torácico:

Su médico realizará una incisión pequeña en el pecho. Se usa un instrumento especial para realizar una abertura a través del músculo del pecho. Se colocará el tubo torácico lentamente, hasta que llegue a la cavidad o el espacio pleural. Es posible que el médico haga una ecografía como guía para colocar el tubo. Cuando el tubo esté colocado, se conectará a un sistema de drenaje y succión. Se podrían usar puntos de sutura en la pared del pecho para mantener el tubo en su lugar. También se podría usar cinta adhesiva para sujetar el tubo antes de cubrirlo con vendas.

Qué ocurre después de que se ha colocado un tubo torácico:

  • Medicamentos podrían administrarse para disminuir el dolor o prevenir una infección bacteriana.
  • Una radiografía o una tomografía computarizada puede utilizarse para asegurarse de que el tubo esté en el lugar correcto. También es posible que necesite rayos X del pecho después de que le quiten el tubo torácico.

Qué necesito saber acerca de la extracción del tubo torácico:

  • El médico le informará cuándo se podrá extraer el tubo torácico. Después de la cirugía de corazón, el tubo torácico puede eliminarse dentro de las 72 horas. Para la cirugía de pulmones, podrá quitarse el tubo torácico cuando los pulmones vuelvan a funcionar de forma normal. Un signo de que esto está ocurriendo es cuando poco o nada de líquido drena por el tubo torácico. Otro signo es que no salga aire durante 1 o 2 días. Es posible que necesite una radiografía del pecho para asegurarse de que sus pulmones estén funcionando debidamente.
  • Se le podría administrar un medicamento para aliviar el dolor antes de extraerle el tubo. Le quitarán la cinta. Los puntos que sostienen al tubo en su lugar se aflojarán. Es posible que tenga que respirar de cierta forma mientras se está sacando el tubo. El médico retirará el tubo. El médico puede tensar los puntos para cerrar la abertura. Cubrirá el área con un vendaje que impedirá que le entre aire al pecho.

Riesgos del tubo torácico:

  • Podría contraer una infección en el área donde se colocó el tubo. El tubo podría dañar los órganos internos que están cerca de los pulmones. El tubo torácico podría salirse de lugar cuando usted se mueve o voltea. Si esto sucede, es posible que sea necesario colocar otro tubo.
  • Se le podría formar un coágulo sanguíneo en la pierna o el brazo. Esto puede causar dolor e inflamación, y puede detener el flujo sanguíneo en su cuerpo. El coágulo puede desprenderse y viajar a los pulmones. Un coágulo sanguíneo en sus pulmones puede causar dolor de pecho y dificultad para respirar. Esto puede poner en peligro su vida.

Busque atención médica de inmediato si:

  • El vendaje se empapa de sangre o líquido.
  • Se le sale el vendaje.
  • Su brazo o pierna se siente caliente, sensible y adolorida. Se podría ver inflamado y rojo.
  • Repentinamente se siente mareado y le falta el aire.
  • Usted tiene dolor en el pecho. Usted podrá sentir más dolor cuando respira profundo o tose. Es posible que expectore sangre.

Comuníquese con su médico si:

  • Usted tiene fiebre.
  • Tiene dolor e inflamación intensos en el área de la herida.
  • La herida está enrojecida, supura o suelta mal olor.
  • Usted tiene preguntas o inquietudes acerca de su condición o cuidado.

Medicamentos:

Es posible que usted necesite alguno de los siguientes:

  • Antibióticos ayudan a evitar o a combatir una infección a causa de una bacteria.
  • Un medicamento con receta para el dolor podrían ser administrados. Pregunte al médico cómo debe tomar este medicamento de forma segura. Algunos medicamentos recetados para el dolor contienen acetaminofén. No tome otros medicamentos que contengan acetaminofén sin consultarlo con su médico. Demasiado acetaminofeno puede causar daño al hígado. Los medicamentos recetados para el dolor podrían causar estreñimiento. Pregunte a su médico como prevenir o tratar estreñimiento.
  • Tome sus medicamentos como se le haya indicado. Consulte con su médico si usted cree que su medicamento no le está ayudando o si presenta efectos secundarios. Infórmele si es alérgico a cualquier medicamento. Mantenga una lista actualizada de los medicamentos, las vitaminas y los productos herbales que toma. Incluya los siguientes datos de los medicamentos: cantidad, frecuencia y motivo de administración. Traiga con usted la lista o los envases de la píldoras a sus citas de seguimiento. Lleve la lista de los medicamentos con usted en caso de una emergencia.

Cuidados personales:

  • Encuentre una posición cómoda. Es posible que se sienta dolorido o incómodo cuando tenga colocado el tubo torácico. Cambie de posición para ayudar a calmar el dolor.
  • Tosa y respire profundamente como se le indique. Esto ayudará disminuir el riesgo de contraer una infección pulmonar. Respire profundo y tosa 10 veces cada hora. Sostenga una almohada firmemente contra su incisión cuando tosa. Respire profundo y sostenga el aire lo más que pueda. Luego, debe exhalar y toser con fuerza.

Cuidado del tubo torácico:

  • Compruebe que el tubo torácico no esté acodado ni tenga bucles. Mantenga el tubo cerca de su cuerpo cuando esté en la cama, pero no se acueste encima de él. No permita que los bucles del tubo cuelguen del lado de la cama. Asegúrese de que el tubo sea lo suficientemente largo como para que pueda moverse y voltearse en la cama sin tener que halar de él. Nunca pince usted mismo el tubo.
  • Mantenga el dispositivo de succión por debajo del nivel de su pecho. Esto ayudará a que los líquidos drenen desde el pecho hasta el recipiente que se encuentra debajo. Esto también contribuirá a evitar que el líquido regrese a su pecho.
  • Asegúrese de que el tubo torácico esté firme. Asegúrese de que el tubo torácico esté firmemente pegado con cinta adhesiva a su cuerpo. También es posible que el tubo torácico esté pegado al dispositivo de succión para que los tubos no se separen.
  • No gire las perillas ni cambie los ajustes del dispositivo, a menos que un médico le indique que lo haga. Si el dispositivo de succión contiene agua, debería de hacer burbujas pequeñas, y de vez en cuando dejar de hacer burbujas por un breve período de tiempo. Un exceso de burbujas que no se detiene podría significar que hay una fuga de aire.

Cuidado de la herida:

Mantenga el vendaje limpio y seco. Pregúntele a su médico cuándo puede bañarse.

Acuda a sus consultas de control con su médico según le indicaron.

Anote sus preguntas para que se acuerde de hacerlas durante sus visitas.

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