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Enfermedad De Kawasaki

LO QUE NECESITA SABER:

¿Qué es la enfermedad de Kawasaki?

La enfermedad de Kawasaki (EK) es una enfermedad en niños, que provoca fiebre e inflamación en los vasos sanguíneos. Ocurre generalmente en niños menores de 5 años de edad. La EK puede dañar los vasos sanguíneos en el corazón de su hijo. Puede representar una amenaza para la vida. La EK también puede causar problemas del corazón a medida que su hijo crece, incluso en la edad adulta. La causa exacta de la EK se desconoce. Los médicos creen que puede ser causada por una infección.

¿Cuáles son los signos y síntomas de la EK?

Hay 3 fases de la EK. La mayoría de los síntomas aparecen en la primera fase. La primera fase puede durar hasta 2 semanas. Daño cardíaco puede ocurrir durante esta fase. Durante la segunda fase, es probable que su hijo no tenga ningún síntoma excepto la descamación de los pies y las manos. Los segunda fase podría durar hasta 4 semanas. En la tercera fase, su hijo se recuperará. Usted puede llegar a notar estrías en las uñas. Esta fase puede durar años. Los siguientes son síntomas comunes de la primera fase:

  • La fiebre se mantiene por encima de 101.3 °F (38.5 °C) incluso con tratamiento
  • Labios rojos, resecos, partidos
  • Lengua roja con pequeñas protuberancias
  • Ojos rojos
  • Erupciones en la piel, generalmente en el torso
  • Inflamación de los ganglios linfáticos, generalmente en un lado del cuello de su hijo
  • Enrojecimiento e hinchazón de las manos y los pies de su hijo
  • Más llanto o molestia de lo normal

¿Cómo se diagnostica la EK?

El médico de su niño le preguntará acerca de los síntomas de su niño y cuándo comenzaron. El médico examinará al niño y le escuchará el corazón. No hay un examen específico para diagnosticar la EK. Su niño puede necesitar cualquiera de las siguientes pruebas:

  • Exámenes de sangre y orina proporcionan información acerca de la salud en general de su hijo, como las funciones hepática y renal. Estos exámenes también podrían mostrar si su niño tiene una infección.
  • Un electrocardiograma registra el ritmo cardíaco de su hijo y qué tan rápido late su corazón. Se usa para congtrolar si hay daños en el corazón.
  • Una radiografía, un ecocardiograma, una tomografía computarizada (TC) o una imagen por resonancia magnética (IRM) podrían utilizarse para ayudar a que los médicos vean mejor el corazón y los vasos sanguíneos del niño. Es posible que le administren tinte de contraste a su hijo antes de éstos exámenes. Informe al médico si su niño alguna vez ha tenido una reacción alérgica al líquido de contraste. No permita que su hijo entre a la sala de la resonancia magnética con ningún objeto de metal. El metal puede causar lesiones serias. Informe al médico si su hijo tiene cualquier metal en o sobre su cuerpo.

¿Cómo se trata la EK?

El niño será hospitalizado hasta que no tenga fiebre por 2 días. Es posible que reciba los siguientes medicamentos:

  • Aspirina ayuda a evitar los coágulos sanguíneos. La aspirina podría provocar que su niño sangre o que le salgan moretones con más facilidad. Si a usted le indicaron que le diera aspirina a su niño, no le administre acetaminofeno o ibuprofeno en su lugar. Dele a su niño la aspirina exactamente como le indicaron. La aspirina podría provocar una enfermedad grave que se llama síndrome de Reye. El síndrome de Reye podría provocar daño al cerebro y al hígado. Pídale al médico del niño más información sobre el síndrome de Reye.
  • Inmunoglobulina para ayudar a que su sistema inmunitario combata infecciones. Este medicamento se le administrará durante la permanencia de su hijo en el hospital.
  • Los anticoagulantes se pueden administrar si el niño está en mayor riesgo de tener coágulos sanguíneos.
  • Pregunte sobre las vacunas. Es posible que su hijo necesite esperar por un tiempo después del tratamiento de la EK para que le administren vacunas.

Llame al 911 si presenta:

  • Alguno de los siguientes signos de un ataque cardíaco:
    • Estornudos, presión o dolor en el pecho que dura más de 5 minutos o regresa.
    • Malestar o dolor en la espalda, cuello, mandíbula, abdomen, o brazo
    • Dificultad para respirar
    • Náuseas o vómito
    • Siente un desvanecimiento o tiene sudores fríos especialmente en el pecho o dificultad para respirar.
  • Su hijo tiene cualquiera de los siguientes signos de un derrame cerebral:
    • Entumecimiento o caída en un lado del rostro
    • Debilidad en un brazo o una pierna
    • Confusión o debilidad para hablar
    • Mareos o dolor de cabeza intenso, o pérdida de la visión.

¿Cuándo debo comunicarme con el médico de mi niño?

  • Su hijo ha estado cerca de alguien con varicela o gripe.
  • Los síntomas de su niño regresan.
  • Usted tiene preguntas o inquietudes sobre la condición o el cuidado de su hijo.

ACUERDOS SOBRE SU CUIDADO:

Usted tiene el derecho de participar en la planificación del cuidado de su hijo. Infórmese sobre la condición de salud de su niño y cómo puede ser tratada. Discuta opciones de tratamiento con el médico de su hijo, para decidir el cuidado que usted desea para él. Esta información es sólo para uso en educación. Su intención no es darle un consejo médico sobre enfermedades o tratamientos. Colsulte con su médico, enfermera o farmacéutico antes de seguir cualquier régimen médico para saber si es seguro y efectivo para usted.

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Esta información es sólo para uso en educación. Su intención no es darle un consejo médico sobre enfermedades o tratamientos. Colsulte con su médico, enfermera o farmacéutico antes de seguir cualquier régimen médico para saber si es seguro y efectivo para usted.

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