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Amigdalectomía En Niños

LO QUE NECESITA SABER:

Una amigdalectomía es una cirugía que se realiza para extraer las amígdalas del niño. Las amígdalas son 2 masas grandes de tejido que se encuentran en la parte posterior de la garganta del niño. Las adenoides son masas pequeñas de tejido que se encuentran en la parte superior de la garganta. Las amígdalas y las adenoides combaten las infecciones. Podría ser necesario extraerle las amígdalas al niño para mejorar su respiración y asma, y para que tenga menos infecciones en la garganta, los senos paranasales y los oídos. Es posible que le extraigan las adenoides al mismo tiempo si están inflamadas o infectadas.


MIENTRAS USTED ESTÁ AQUÍ:

Antes de la cirugía:

  • Formulario de consentimiento es un documento legal que explica las pruebas, tratamientos, o procedimientos que su hijo podría necesitar. Firmar este formulario de consentimiento significa que usted tiene conocimiento completo sobre lo que se le va a hacer, y que puede tomar decisiones sobre lo que quiere que le hagan. Usted esta dando su permiso al firmar esta formulario. Usted puede permitir que otra persona firme esta formulario si no tiene la habilidad para hacerlo. Usted tiene el derecho de comprender el cuidado médico de su hijo en términos y palabras que usted entienda. Antes de firmar el formulario, comprenda los riesgos y beneficios de lo que le van a hacer a su hijo. Asegúrese que todas sus preguntas hayan sido contestadas.
  • Es posible que el personal médico hable con usted antes de la cirugía para informarle sobre la anestesia que necesitará el niño. Es posible que también le informen sobre el cuidado que el niño necesitará después de la cirugía. Informe al médico si algún integrante de su familia ha tenido problemas con la anestesia.
  • Una vía intravenosa (IV) es una sonda pequeña que se introduce en la vena de su niño y se usa para administrarle medicamentos o líquidos.
  • Sedantes: Estos medicamentos pueden administrarse para que su niño sienta calma y relajamiento.
  • La anestesia general va a mantener a su niño dormido y libre de dolor durante cirugía. La anestesia se puede administrar a través del conducto intravenoso de su niño. En lugar de esto, el niño la puede respirar a través de una mascara o conducto colocado por su garganta.

Durante la cirugía:

Se conectará al niño a distintos monitores para observar su corazón, respiración y presión arterial. Puede que coloquen una toalla debajo de sus hombros para ayudar a echar su cabeza hacia atrás. Esto permitirá que el médico vea las amígdalas y las adenoides del niño con mayor claridad. El médico colocará pequeños instrumentos dentro de la boca del niño para mantenerla abierta y que la lengua no esté en el camino. Luego extirpará las amígdalas. Puede que sólo necesite extraer parte de las amígdalas. Es posible que también extraiga las adenoides si están más grandes de lo normal o si están infectadas. Por último, el médico controlará el sangrado en las áreas donde extirpó los tejidos.

Después de la cirugía:

Llevarán al niño a la sala de recuperación donde los médicos lo observarán hasta que esté despierto. Es posible que un médico le ponga un paquete de hielo alrededor de la garganta para aliviarle el dolor y bajar la inflamación. Puede que permitan al niño regresar a su casa si está lo suficientemente hidratado. Es posible que deba pasar la noche o más tiempo en el hospital si es menor de 3 años de edad, tiene apnea del sueño, siente mucho dolor o está deshidratado.

Medicamentos:

  • Analgésico para el dolor: Es posible que le administren un medicamento al niño para calmar el dolor. Fíjese si el niño presenta señales de tener dolor. No espere a que el dolor sea demasiado intenso para pedir que le den otra dosis del medicamento. Informe al médico si cree que al niño no se le pasa el dolor o su dolor empeora.
  • Medicamentos antináuseas: Este medicamento puede ser administrado a su niño para calmarle el estómago y controlarle el vómito. Su niño puede tener malestar estomacal después de la cirugía y de usar medicamentos para el dolor.

Signos vitales:

Los médicos van a revisar la presión sanguínea, ritmo cardíaco, ritmo respiratorio, y la temperatura de su niño. También van a hacerle preguntas a su niño sobre su dolor. Estos signos vitales proveen información a los médicos sobre el estado de salud vigente de su niño.

Oxímetro de pulso:

Un oxímetro de pulso es un dispositivo que mide la cantidad de oxígeno en la sangre de su hijo. Se coloca un cordón con una pinza o cinta adhesiva en el pie, dedo del pie, o lóbulo de oído de su hijo. La otra extremidad del cordón de conecta a una máquina. Nunca apague el oxímetro de pulso o la alarma. La alarma va a sonar cuando el nivel de oxígeno de su hijo este bajo o no se pueda leer.

Monitor cardíaco:

También se conoce como ECG o EKG. Parches adhesivos colocados en la piel de su niño registran la actividad eléctrica de su corazón.

Entrada y salida:

Los médicos necesitan saber la cantidad de líquido que él está recibiendo y la cantidad de orina que está eliminando. Es posible que el niño tenga que orinar en un recipiente en la cama o en el inodoro. La cantidad de orina será medida por el médico. Si su niño usa pañales, el médico podría necesitar pesarlo. No bote los pañales ni arroje la orina en el inodoro sin antes de consultarlo con el médico.

Dígale a su niño que no tosa, que no se suene la nariz o carraspee inmediatamente después de la cirugía:

Esto podría causar que le sangre la garganta.

Alimentos y bebidas:

Darán al niño bebidas como agua, jugo de manzana y gaseosas sin colorante. También le darán trocitos de hielo para que chupe con cuidado. Es posible que le den además alimentos blandos y livianos, como helado y puré de manzana, siempre y cuando no tenga malestar estomacal.

RIESGOS:

  • Su niño podría sangrar más de lo esperado durante o después de la cirugía. Su riesgo de sangrar aumenta con la edad o si está expuesto al humo. Su niño podría tener fiebre o contraer una infección después de la cirugía. También podría inflamársele la boca, la garganta o los pulmones y esto podría dificultarle la respiración. Es posible también que sangre mucho después de la cirugía o una vez que haya regresado a su hogar. Esto puede poner en peligro su vida. La anestesia podría hacer que al niño le cueste respirar. En raras ocasiones puede causar problemas al corazón y poner en peligro su vida.
  • Su niño podría tener malestar estomacal o vomitar después de la cirugía. Podría sentir dolor en la garganta, los oídos o la mandíbula durante hasta 2 semanas. Es posible que el niño sienta dolor al tragar y que no tenga deseos de beber líquidos. También podría contraer una infección en la sangre. Esto podría poner en peligro su vida. Las amígdalas del niño podrían volver a crecer después de la cirugía.

ACUERDOS SOBRE SU CUIDADO:

Usted tiene el derecho de participar en la planificación del cuidado de su niño. Informarse acerca del estado de salud del niño y sobre la forma como puede tratarse. Discuta con los médicos de su niño las opciones de tratamiento para decidir el cuidado que se usted desea para él.

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Esta información es sólo para uso en educación. Su intención no es darle un consejo médico sobre enfermedades o tratamientos. Colsulte con su médico, enfermera o farmacéutico antes de seguir cualquier régimen médico para saber si es seguro y efectivo para usted.

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