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Sedación Profunda En Niños

CUIDADO AMBULATORIO:

La sedación profunda

es un medicamento que se administra antes de procedimientos o tratamientos para mantener a su niño dormido y cómodo. La sedación también impedirá que su hijo recuerde el procedimiento o el tratamiento. Es posible que no sea fácil despertar a su hijo mientras se encuentra bajo sedación profunda y podría necesitar ayuda para respirar.

Por qué se administra la sedación profunda:

La sedación profunda se puede usar para ayudar al cuerpo de su niño a recuperarse después de una lesión o enfermedad. Se puede usar para mantener relajado a su niño mientras se encuentra conectado a un respirador. También se puede usar durante procedimientos dolorosos como un cambio de vendajes, reparación de una laceración, o para drenar un absceso. La sedación profunda se puede administrar para prevenir que su niño se mueva durante un examen como una punción lumbar o una biopsia ósea. La sedación profunda se puede administrar con una inyección por vía intravenosa, en forma de pastillas, inyecciones, o mediante inhalación de una solución.

La forma de preparar a su niño para la sedación profunda:

El médico de su hijo hablará con usted sobre cómo preparar a su hijo para esta sedación. Le puede indicar que su hijo no consuma ningún alimento ni bebida 8 horas antes de la sedación profunda. Usted puede amamantar a su bebé hasta 4 horas antes de la sedación profunda. Es posible que pueda ofrecerle a su niño líquidos claros hasta 2 horas antes de la sedación profunda. Informe al médico de su hijo si sufre de alguna alergia, problemas respiratorios o problemas cardíacos. Otro adulto debe acompañarlo en el camino a casa para que pueda vigilar a su hijo en caso que se surjan complicaciones debido a la sedación profunda. El otro adulto puede viajar en el asiento trasero con su niño mientras usted maneja.

Qué sucederá durante la sedación profunda:

  • Un médico colocará una vía intravenosa en el brazo o la mano de su hijo. El médico le administrará a su hijo suficiente medicamento para mantenerlo dormido y cómodo. El ritmo cardíaco, la presión arterial y la respiración de su hijo serán monitoreados cuidadosamente.
  • Si su hijo no pudiera respirar bien por sí mismo durante la sedación profunda, es posible que tengan que entubarlo. Una intubación traqueal es una sonda delgada de plástico que se inserta por su nariz o boca hasta llegar a los pulmones. Está conectado a una máquina respiradora. Un respirador es una máquina que proporciona oxígeno a su hijo y respira por él o ella.

Qué sucederá después de la sedación profunda:

  • Los médicos vigilarán a su hijo hasta que despierte. Su hijo podría necesitar más oxígeno si el nivel de oxígeno en la sangre es más bajo de lo que debería ser. Pregunte al médico de su niño antes de retirarle la máscara o los tubos de oxígeno. A medida que su hijo despierte, es posible que llore o que se le dificulte sentirse cómodo. Esto es normal después de la sedación profunda. Háblele a su hijo con voz baja y calmada para ayudarlo a relajarse. Es posible que su hijo pueda volver a casa después de que esté alerta, pueda sentarse y hablar apropiadamente para su edad. Esto puede tomar entre 1 a 2 horas después de haber recibido la sedación profunda.
  • Es posible que su hijo tenga mucho sueño y que tome siestas con más frecuencia después regresar a casa. También es posible que no pueda mantener el equilibrio al estar de pie por el resto del día. Su niño podría tener piquiña, náuseas, estreñimiento o somnolencia excesiva debido al medicamento. Es posible que su hijo esté inquieto y que tenga problemas de memoria a corto plazo por el resto del día.

Llame al 911 en caso de presentar lo siguiente:

  • No es posible despertar a su hijo.
  • Su hijo tiene dificultad para respirar

Busque atención médica de inmediato si:

  • Su hijo se queja de un fuerte dolor de cabeza o mareos o llora constantemente.
  • El corazón de su niño late más rápido de lo normal.

Consulte con su médico sí:

  • Su hijo tiene fiebre o escalofríos.
  • Su hijo tiene náuseas o está vomitando por más de 8 horas después del procedimiento.
  • Su hijo tiene comezón, hinchazón o sarpullido en la piel.
  • Usted tiene preguntas o inquietudes sobre la condición o el cuidado de su hijo.

Cuidado del niño:

  • Dele a su niño suficientes líquidos para ayudar a eliminar el medicamento de su cuerpo. Pregunte cuánto líquido debe tomar su niño y qué líquidos son los mejores para él o ella.
  • Déle a su niño porciones pequeñas de alimento con frecuencia para prevenir las náuseas y el vómito debido al medicamento. Empiece con líquidos claros como jugos de arándano o gaseosa como la ginger-ale. Si su hijo tolera bien los líquidos claros, empiece a darle sus alimentos habituales.
  • Limite la actividad física de su niño para prevenir accidentes. Después de la sedación profunda, su hijo puede sentirse mareado e inestable al estar de pie. No deje a su niño solo. Acueste a su hijo en el sillón o que descanse tranquilamente hasta el día después del procedimiento. Acompañe a su niño al baño. El niño no debería hacer deportes ni realizar actividades que demanden mucha energía después de la sedación profunda. Es posible que en 24 horas pueda retomar sus actividades habituales.

Programe una cita con su médico de su niño como se le haya indicado:

Anote sus preguntas para que se acuerde de hacerlas durante sus visitas.

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Esta información es sólo para uso en educación. Su intención no es darle un consejo médico sobre enfermedades o tratamientos. Colsulte con su médico, enfermera o farmacéutico antes de seguir cualquier régimen médico para saber si es seguro y efectivo para usted.

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