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Convulsiones Después De Un Traumatismo Craneoencefálico En Los Niños

CUIDADO AMBULATORIO:

Lo que debe saber acerca de las convulsiones después de un traumatismo craneoencefálico (TCE):

Su hijo tiene un riesgo mayor de tener una convulsión después de sufrir un traumatismo craneoencefálico (TCE). Una convulsión es un episodio de actividad cerebral anormal. Una convulsión puede ocurrir horas después de un TCE o semanas y hasta años más tarde. Una convulsión que ocurre en el lapso de una semana después de un TCE se denomina convulsión postraumática temprana. Puede deberse a una hemorragia que se produce entre el cerebro y el cráneo de su hijo. El edema cerebral también puede causar una convulsión. Las convulsiones que ocurren por lo menos 1 semana después del TCE se denominan convulsiones postraumáticas tardías. Esto puede deberse a un daño permanente en el cerebro de su hijo. Las convulsiones postraumáticas tardías aumentan el riesgo de que su hijo tenga epilepsia. La epilepsia es un trastorno cerebral que provoca convulsiones repetidas. La epilepsia es un trastorno cerebral que provoca convulsiones recurrentes.

¿Cuáles son los signos y síntomas de una convulsión?

Se puede definir a la convulsión de su hijo como un tipo de convulsión o una combinación de tipos de convulsiones. Cada tipo de convulsión puede tener diferentes síntomas. Su hijo puede tener síntomas antes del comienzo de la convulsión. Esto se conoce como aura. Los ejemplos incluyen mareos, ansiedad o luces brillantes intermitentes.

  • Una convulsión generalizada pueden afectar ambos lados del cerebro. Después de una convulsión generalizada, su hijo puede tener dolor de cabeza o sentirse irritable. Los siguientes son diferentes tipos de convulsiones generalizadas:
    • Una convulsión tónica, clónica o tónico-clónica usualmente involucra al cuerpo completo. Cuando se tiene convulsiones clónicas, el cuerpo se sacude con movimientos bruscos. Una convulsión tónica implica rigidez corporal. Las crisis convulsivas tónico-clónicas son una combinación de las convulsiones clónicas y tónicas. También se conoce como epilepsia mayor. Durante cualquiera de estos tipos de convulsiones, su hijo puede perder el conocimiento. Los ojos se le pueden poner en blanco. Puede sudarle todo el cuerpo.
    • Con las crisis convulsivas miocrónicas todo el cuerpo o una parte se sacude bruscamente de forma repentina.
    • Las crisis convulsivas atónicas por lo general es breve y provoca pérdida repentina de la postura. Su niño podría caerse repentinamente al suelo.
    • Las crisis convulsivas de ausencia también se conoce como convulsión petit mal. Es posible que su hijo se quede mirando fijo, con la mirada perdida, y no preste atención a las cosas que suceden a su alrededor. Su hijo puede tener aleteos en los párpados o parpadear repetidamente. Puede chasquear los labios. Su hijo puede tener varias crisis convulsivas de ausencia en el transcurso de un día.
    • Las crisis convulsivas de ausencia atípicas se parecen a una convulsión de ausencia, pero incluyen comportamientos repetitivos. Estos comportamientos incluyencomo abrir y cerrar un ojo, ojos en blanco y rigidez corporal.
  • Una convulsión parcial puede afectar una parte del cerebro. Los síntomas podrían depender del área del cerebro en donde está sucediendo la actividad anormal. Esto podría ser simple o complejo. Las crisis convulsivas parciales simples por lo general no causan la pérdida del conocimiento. Una crisis convulsiva parcial compleja puede hacer que su hijo esté menos despierto o alerta. Ambos tipos de crisis convulsivas parciales pueden causar movimientos musculares bruscos, confusión, alucinaciones, sudoración o comportamientos reiterativos.

Tratamiento:

Es posible que se le administre medicación para prevenir las convulsiones. También se le podría dar medicamento durante una crisis para detenerla. Le pueden administrar a su hijo medicamentos para la convulsiones por vía intravenosa (IV) o en forma de comprimidos.

Lo que puede hacer para ayudar a su hijo a controlar o evitar las convulsiones:

  • Lleve un diario de las convulsiones. Incluya cuándo comenzaron las convulsiones y cuánto duraron. También, qué estaba haciendo su hijo antes del comienzo de una convulsión y si tuvo un aura. Pregúnteles a las personas que vieron a su hijo cuando tuvo la convulsión qué hizo el niño durante y después de este episodio. Lleve con usted el diario de las convulsiones a todas las citas de seguimiento.
  • Establezca un horario y una rutina para ir a dormir. La falta de sueño puede provocar una convulsión. Intente que su hijo se acueste y se levante a la misma hora todos los días. Mantenga la habitación de su hijo en silencio y a oscuras. Hable con el médico de su hijo si el niño tiene problemas para dormir.
  • Pregunte sobre las precauciones de seguridad debe tener su niño. Pregúntele al médico si su hijo adolescente puede conducir. Es posible que su hijo adolescente no pueda conducir hasta tanto haya dejado de tener convulsiones durante un tiempo. Tendrá que revisar la ley que rige en el lugar donde vive su hijo adolescente. Además, pregúntele al médico de su hijo si el niño puede nadar y bañarse. Si tiene una convulsión en el agua, su hijo puede ahogarse o sufrir un daño cardíaco o pulmonar potencialmente mortal.
  • Informe sobre la convulsión a los amigos, los miembros de la familia y las niñeras del niño, así como a los funcionarios escolares. Deles instrucciones por escrito para que las sigan en caso de que su hijo tenga otra convulsión.

Lo que puede hacer para mantener seguro a su hijo durante una convulsión:

Deles las siguientes instrucciones a los familiares, las niñeras, los amigos y los funcionarios escolares de su hijo:

  • No entre en pánico.
  • Cuidadosamente guíe al niño de manera que quede acostado sobre el piso o una superficie suave.
    Primeros auxilios: Convulsiones
  • No sujete al niño ni le ponga nada en la boca.
  • Acueste al niño de costado para ayudar a evitar que se trague la saliva o el vómito.
    Primeros auxilios: Convulsiones
  • Proteja al niño de las lesiones. Quite los objetos cortantes o duros de la zona, o protéjale la cabeza.
  • Afloje la ropa alrededor de la cabeza y el cuello del niño.
  • Cronometre la duración de las convulsiones. Llame al 911 si una convulsión dura más de 5 minutos o si el niño tiene una segunda convulsión.
  • Quédese con el niño hasta que termine la convulsión. Deje descansar al niño hasta que esté totalmente despierto.
  • Realice maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) si el niño deja de respirar o si no puede sentirle el pulso.
  • No le dé al niño nada para comer ni beber hasta que esté completamente despierto.

Acuda a las consultas de control con el médico o neurólogo de su niño según se le indique:

Tal vez haya que hacerle a su hijo análisis de sangre para controlar el nivel de anticonvulsivo que tiene en la sangre. Es posible que el neurólogo de su hijo tenga que cambiar o ajustar el antiepiléptico. Anote sus preguntas para que se acuerde de hacerlas durante sus visitas.

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