Skip to Content

Convulsiones Del Lóbulo Frontal En Niños

CUIDADO AMBULATORIO:

Una convulsión

es una ráfaga de actividad eléctrica anormal en el cerebro de su hijo. Una convulsión del lóbulo frontal comienza en el lóbulo frontal del cerebro. Este se encuentra en la parte frontal del cerebro, detrás de la frente de su hijo. Esta parte del cerebro controla muchas funciones. Una convulsión del lóbulo frontal se llama una convulsión focal porque comienza en una parte del cerebro de su hijo. La convulsión puede durar menos de 30 segundos y podría ocurrir mientras duerme. Esta podría ser simple o compleja. Simple significa que su hijo permanece consciente de su entorno. Compleja significa que su hijo pierde la conciencia. La convulsión puede convertirse en una convulsión tónicoclónica generalizada (gran mal). Esto puede causar que su hijo convulsione.

Signos y síntomas comunes de una convulsión del lóbulo frontal:

  • Movimiento de la cabeza y los ojos hacia un lado
  • Dificultad para hablar, o gritar obscenidades
  • Reír sin razón
  • Posturas rígidas o que parecen como si su hijo estuviera luchando contra alguien
  • Mecer el cuerpo o empujar las caderas
  • Quedarse mirando y sin responder cuando se le habla
  • Hacer movimientos como si estuviera masticando o tragando, o saborear algo que no es real
  • Miedo o cambios en el estado de ánimo

Llame al 911 en caso de presentar lo siguiente:

  • La crisis de su hijo dura más de 5 minutos.
  • Su hijo tiene una segunda convulsión en el término de 24 horas después de la primera.
  • Su hijo tiene dificultad para respirar después de una crisis.
  • Su hijo tiene diabetes y tiene una crisis.
  • Su hijo tiene una convulsión en el agua, como en una piscina o una tina.

Busque atención médica de inmediato si:

  • Su hijo sufre una lesión durante una convulsión.

Consulte con su médico sí:

  • Su hijo siente que no es capaz de afrontar el hecho de que tiene convulsiones del lóbulo frontal.
  • Las convulsiones de su hijo empiezan a ocurrir con más frecuencia.
  • Su hijo se siente confundido por más tiempo de lo usual después de haber convulsionado.
  • Usted tiene preguntas o inquietudes sobre la condición o el cuidado de su hijo.

Signos y síntomas comunes de una convulsión del lóbulo frontal:

  • Estallidos repentinos de ira o agresión
  • Un aura (signo de advertencia de una convulsión), como náuseas u oler algo que no es real
  • Quedarse mirando sin conciencia de su entorno
  • No responder cuando se le habla
  • Chasquido de labios, masticar o recoger su ropa sin saber que lo está haciendo
  • Confusión y problemas del habla o comportamiento después de una convulsión
  • Un dolor de cabeza o dolor muscular después de una convulsión

Tratamiento:

El propósito del tratamiento es tratar de detener las convulsiones de su niño por completo. Su hijo podría necesitar cualquiera de los siguientes:

  • Los medicamentos ayudarán a controlar las convulsiones de su niño. Su niño también puede llegar a necesitar medicamentos de uso diario para evitar convulsiones o incluso medicamentos de uso durante una convulsión para detenerla. No permita que su hijo deje de tomar este medicamento a menos que un médico se lo indique.
  • La cirugía podría ayudarlo a reducir la frecuencia con que suceden las convulsiones si el medicamento no ayuda. Pídale más información al médico de su hijo.

Ayude a su hijo a prevenir una convulsión:

Es posible que no pueda evitar todas las convulsiones. Lo que se detalla a continuación puede ayudarlos a usted y a su hijo a mantener bajo control los factores que pueden provocar el inicio de una convulsión:

  • Haga que su hijo tome el medicamento antiepiléptico todos los días a la misma hora. Esto también ayudará a evitar los efectos secundarios del medicamento. Ponga una alarma que les sirva a usted y a su hijo de recordatorio.
  • Ayude a su hijo a controlar el estrés. El estrés puede provocar convulsiones. La actividad física puede ayudar a su hijo a reducir el estrés. Pregúntele al médico de su hijo sobre la actividad física que es segura para el niño. Una enfermedad puede ser una forma de estrés. Ofrézcale a su hijo una variedad de alimentos saludables y suficientes líquidos durante una enfermedad. Hable con el médico de su hijo acerca de otras formas de manejar el estrés.
  • Establezca un horario y una rutina para ir a dormir. La falta de sueño puede provocar una convulsión. Anime a su hijo a acostarse y levantarse a la misma hora todos los días. Mantenga la habitación de su hijo en silencio y a oscuras. Hable con el médico de su hijo si tiene dificultad para dormir.

Lo que puede hacer para ayudar a su hijo a manejar las convulsiones del lóbulo frontal:

  • Lleve un diario de las convulsiones. Esto puede ayudarlo a encontrar los factores que le provocan las convulsiones a su hijo y a evitarlos. Los posibles factores desencadenantes incluyen enfermedades, falta de sueño, cambios hormonales, luces y estrés. Escriba las fechas de las convulsiones del niño, dónde estaba cuando ocurrieron y lo que estaba haciendo. Incluya cómo se sentía el niño antes y después de la convulsión.
  • Anote cualquier aura que tenga su hijo antes de una convulsión. El aura puede ocurrir segundos antes de una convulsión o hasta una hora antes. Su hijo puede sentir, ver, escuchar u oler algo. Los ejemplos incluyen el aumento de la temperatura en parte del cuerpo de su hijo. Su hijo puede ver un destello de luz o escuchar algo. Puede tener ansiedad o sensación de déjà vu. Si su hijo tiene un aura, incluya el episodio en el diario de las convulsiones.
  • Pregunte sobre las precauciones de seguridad debe tener su niño. Pregúntele al médico si su hijo adolescente puede conducir. Es posible que su hijo adolescente no pueda conducir hasta tanto haya dejado de tener convulsiones durante un tiempo. Deberá revisar la ley de donde vive su hijo. Además, pregúntele al médico de su hijo si el niño puede nadar y bañarse. Si tiene una convulsión en el agua, su hijo puede ahogarse o sufrir un daño cardíaco o pulmonar potencialmente mortal.
  • Haga que su niño lleve una identificación de alerta médica. Haga que su hijo use un brazalete o un collar de alerta médica o que lleve consigo una tarjeta que indique que tuvo convulsiones. Pregunte al médico de su niño dónde usted puede conseguir esos artículos.
  • Hable con los funcionarios de la escuela acerca de las convulsiones. Informe a los maestros de su hijo y otros funcionarios de la escuela qué esperar durante y después de una convulsión. Su hijo puede tener problemas para concentrarse o recordar por unos pocos días después de una convulsión. Colabore con los maestros de su hijo para asegurarse de que no se atrase en la escuela. Es posible que su hijo también tenga problemas de comportamiento o cambios en el estado de ánimo. Ayude a los maestros de su hijo a entender cómo ser pacientes con su hijo.

Cómo pueden las demás personas mantener seguro a su hijo durante una convulsión:

Deles las siguientes indicaciones a los familiares, los amigos, las niñeras, los funcionarios escolares y los compañeros de su hijo:

  • No entre en pánico.
  • No sujete al niño ni le ponga nada en la boca.
  • Cuidadosamente guíe al niño de manera que quede acostado sobre el piso o una superficie suave.
    Primeros auxilios: Convulsiones
  • Acueste al niño de costado para ayudar a evitar que se trague la saliva o el vómito.
    Primeros auxilios: Convulsiones
  • Proteja al niño de las lesiones. Quite los objetos cortantes o duros de la zona, o protéjale la cabeza.
  • Afloje la ropa alrededor de la cabeza y el cuello del niño.
  • Cronometre la duración de las convulsiones. Llame al 911 si una convulsión dura más de 5 minutos o si el niño tiene una segunda convulsión.
  • Quédese con el niño hasta que termine la convulsión. Deje que el niño descanse hasta que esté completamente despierto.
  • Realice maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) si el niño deja de respirar o si no puede sentirle el pulso.
  • No le dé al niño nada para comer ni beber hasta que esté completamente despierto.

Acuda a las consultas de control con el médico o neurólogo de su hijo según le indicaron:

Su hijo podría necesitar exámenes para revisar el nivel de medicamento anticonvulsivo en su sangre. El neurólogo podría necesitar cambiar o ajustar su medicamento. Anote sus preguntas para que se acuerde de hacerlas durante sus visitas.

Further information

Always consult your healthcare provider to ensure the information displayed on this page applies to your personal circumstances.

Hide