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Bronquiolitis

CUIDADO AMBULATORIO:

Bronquiolitis

La bronquiolitis es una infección viral de los bronquiolos (vías aéreas pequeñas) en los pulmones de su hijo. Hace que las vías aéreas pequeñas se inflamen y se llenen de líquido y mucosidad. Esto va a causar dificultad para que su niño respire. La bronquiolitis generalmente desaparece por sí sola. La mayoría de los niños pueden ser tratados en su hogar.

Signos y síntomas de bronquiolitis leve:

La bronquiolitis empieza como un resfriado común. Normalmente los síntomas desaparecen en 1 a 2 semanas. Algunos síntomas, como la tos, pueden durar varias semanas. Los síntomas de su hijo pueden ser peores en el segundo o tercer día de su enfermedad. Su hijo podría tener cualquiera de los siguientes:

  • Secreción nasal o nariz tapada
  • Fiebre
  • Irritable o no come ni duerme como de costumbre
  • Sibilancias o tos

Signos y síntomas de la bronquiolitis severa:

  • Respiración muy acelerada (al menos 60 respiraciones en 1 minuto) o pausas en la respiración de al menos 15 segundos
  • Gruñido y aumento del resuello, o respiración ruidosa
  • Las fosas nasales se hacen más anchas cuando inhala
  • Piel, labios, uñas de las manos y de los pies pálidas o azules
  • Piel que se hunde entre las costillas y alrededor del cuello con cada respiración
  • Latido cardíaco acelerado
  • Pérdida de apetito o mala alimentación, o el niño está más molesto o irritable que de costumbre
  • Más soñoliento de lo normal, dificultad para mantenerse despierto o no le responde

Llame al número de emergencias local (911 en los Estados Unidos) en cualquiera de los siguientes casos:

  • Su niño deja de respirar.
  • Su hijo tiene pausas en su respiración.
  • Su niño emite sonidos roncos y presenta más sibilancias o hace más ruido cuando respira

Busque atención médica de inmediato si:

  • Su hijo tiene 6 meses o menos y respira más de 50 veces en 1 minuto.
  • Su hijo tiene de 6 a 11 meses y respira más de 40 veces en 1 minuto.
  • Su hijo tiene 1 año o más y respira más de 30 veces en 1 minuto.
  • Las fosas nasales del niño se expanden más cuando respira.
  • La piel, los labios, las uñas de las manos o los dedos de los pies del niño tienen un color pálido o azul.
  • El corazón de su hijo late más rápido de lo normal.
  • Su hijo tiene cualquiera de los siguientes signos de deshidratación:
    • Llora sin lágrimas
    • Boca seca o labios partidos
    • Más irritable o soñoliento de lo normal
    • Presenta un punto hundido y blando en la parte superior de la cabeza, si el niño tiene menos de 1 año de edad
    • Moja menos pañales que de costumbre u orina menos de lo habitual
  • La temperatura de su niño ha llegado a 105°F (40.6°C).

Llame al médico de su hijo si:

  • Su hijo es menor de 2 años y tiene fiebre por más de 24 horas.
  • Su hijo tiene 2 años o más y tiene fiebre por más de 72 horas.
  • La secreción nasal de su hijo es espesa, amarilla, verde o gris.
  • Los síntomas de su niño no mejoran o empeoran.
  • Su hijo no está comiendo, tiene náusea o está vomitando.
  • Su hijo está muy cansado o débil, o duerme más de lo normal.
  • Usted tiene preguntas o inquietudes sobre la condición o el cuidado de su hijo.

El tratamiento

podría depender de cuán severos sean los síntomas de su hijo. La mayoría de los niños con bronquiolitis pueden ser tratados en su hogar. Un niño con síntomas de bronquiolitis severa puede necesitar control y tratamiento en el hospital. Su niño puede necesitar lo siguiente para manejar los síntomas:

  • Acetaminofén alivia el dolor y baja la fiebre. Está disponible sin receta médica. Pregunte qué cantidad debe darle a su niño y con qué frecuencia. Siga las indicaciones. Lea las etiquetas de todos los demás medicamentos que esté tomando su hijo para saber si también contienen acetaminofén, o pregunte a su médico o farmacéutico. El acetaminofén puede causar daño en el hígado cuando no se toma de forma correcta.
  • No les dé aspirina a niños menores de 18 años de edad. Su hijo podría desarrollar el síndrome de Reye si toma aspirina. El síndrome de Reye puede causar daños letales en el cerebro e hígado. Revise las etiquetas de los medicamentos de su niño para ver si contienen aspirina, salicilato, o aceite de gaulteria.
  • Dele el medicamento a su niño como se le indique. Comuníquese con el médico del niño si cree que el medicamento no le está funcionando como se esperaba. Infórmele si su niño es alérgico a algún medicamento. Mantenga una lista actualizada de los medicamentos, vitaminas y hierbas que su niño toma. Incluya las cantidades, cuándo, cómo y por qué los toma. Traiga la lista o los medicamentos en sus envases a las citas de seguimiento. Tenga siempre a mano la lista de medicamentos de su niño en caso de alguna emergencia.

Manejo de los síntomas de su hijo:

  • Pídale a su niño que repose. El reposo puede ayudar a que el cuerpo de su niño combata la infección.
  • Dele suficientes líquidos a su niño. Los líquidos le ayudarán a disolver y aflojar la mucosidad para que su hijo pueda expulsarla al toser. Los líquidos también lo mantendrán hidratado. No le dé a su niño líquidos con cafeína. La cafeína puede aumentar el riesgo de deshidratación en su hijo. Los líquidos que ayudan a prevenir la deshidratación pueden ser agua, jugo de fruta o caldo. Pregunte al médico del niño cuánto líquido le debe dar por día. Si usted está dando de lactar, siga alimentando a su bebé con leche materna. La leche materna le ayuda a su bebé a combatir las infecciones.
  • Limpie la mucosidad de la nariz de su hijo. Haga esto antes de alimentarlo para que le sea más fácil tomar líquidos y comer. Usted también puede hacer esto antes de que su hijo se duerma. Coloque gotas o aerosol con solución salina (agua salada) en la nariz del niño para ayudar a eliminar la mucosidad. La solución salina en aerosol y las gotas están disponibles sin receta médica. Siga las instrucciones del frasco atomizador o de las gotas. Haga que su hijo sople la nariz después de usar estos productos. Use una bombilla de succión para quitar la mucosidad de la nariz de un bebé o un niño pequeño. Pregunte al médico de su niño cómo usar una jeringuilla.
    Uso apropiado de la jeringa de bulbo
  • Use un humidificador de vapor frío en la recámara del niño. El vapor frío ayuda a aflojar la mucosidad y facilita la respiración de su hijo. Asegúrese de limpiar el humidificador como se indica.
  • No exponga al niño al humo del tabaco. No fume cerca de su niño. La nicotina y otros químicos presentes en los cigarrillos y cigarros pueden empeorar los síntomas de su hijo. Pida información al médico de su hijo si usted fuma actualmente y necesita ayuda para dejar de hacerlo.

Prevenga la bronquiolitis:

  • Lávese las manos y las manos de su niño frecuentemente. Lávese las manos varias veces al día. Lávese después de usar el baño, después de cambiar pañales y antes de preparar la comida o comer. Enseñe a su niño cómo lavarse las manos. Use siempre agua y jabón. Frótese las manos enjabonadas, entrelazando los dedos. Lávese el frente y el dorso de cada mano, y entre todos los dedos. Use los dedos de una mano para restregar debajo de las uñas de la otra mano. Lávese durante al menos 20 segundos. Enjuague con agua corriente caliente durante varios segundos. Luego séquese las manos con una toalla limpia o una toalla de papel. Usted y su hijo mayor pueden usar un desinfectante de manos que contiene alcohol si no hay agua y jabón disponibles. Nadie debe tocarse los ojos, la nariz o la boca sin antes lavarse las manos.
    Lavado de manos
  • Limpie los juguetes y otros objetos con una solución desinfectante. Limpie las mesas, mesones, manijas y cunas. También, limpie los juguetes que comparte con otros niños. Use una toallita desinfectante, una esponja de un solo uso o un paño que pueda lavar y reutilizar. Use limpiadores desinfectantes si no tiene toallitas. Usted también puede elaborar un limpiador desinfectante mezclando 1 parte de blanqueador con 10 partes de agua. Lave las sábanas y toallas en jabón con agua caliente y séquelas a una temperatura alta.
  • No fume cerca de su niño. No deje que otras personas fumen cerca del niño. El humo de segunda mano puede aumentar el riesgo de su hijo de contraer bronquiolitis y otras infecciones.
  • Mantenga a su niño alejado de las personas que están enfermas. Mantenga a su niño alejado de las multitudes o personas con resfriados y otras infecciones respiratorias. No deje que otros niños enfermos duerman en la misma cama que su hijo.
  • Pregunte si la vacuna que protege contra el VRS es adecuada para su hijo. Se le podría administrar si su hijo tiene un riesgo alto de enfermarse gravemente con el VRS. Cuando sea necesario, su niño recibirá 1 dosis cada mes durante 5 meses. La primera dosis usualmente se administra al principio de noviembre.

Acuda a las consultas de control con el médico de su niña según le indicaron:

Anote sus preguntas para que se acuerde de hacerlas durante sus visitas.

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