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Síndrome Compartimental

LO QUE USTED DEBE SABER:

  • El síndrome compartimental es una condición que se presenta cuando aumenta la presión en un compartimiento (espacio cerrado) en el cuerpo. Dentro de este compartimiento, se encuentran músculos, nervios y vasos sanguíneos que están envueltos por una fascia. La fascia es una capa gruesa de tejido protector especial que no se expande (crece). El síndrome compartimental ocurre cuando hay hinchazón en el compartimiento. Esta hinchazón dentro del compartimiento ejerce presión sobre los músculos, vasos sanguíneos y nervios. El flujo de sangre hacia este compartimiento puede ser bloqueado y provocar lesiones en el músculo y los nervios. Al pasar el tiempo, el miembro lesionado (brazo, pierna, mano o pie) puede dejar de funcionar.
  • En los signos o síntomas del síndrome compartimental se incluyen dolor severo, hinchazón y debilidad. También puede presentar hormigueo, sensibilidad y una sensación de tensión o de llenura en los músculos afectados. Su piel puede ser pálida y usted podría tener dificultad para mover el miembro lesionado. Los exámenes de sangre y orina, la medición compartimental muscular y la flujometría Doppler con láser, pueden ser usados para diagnosticar el síndrome compartimental. El tratamiento puede incluir el retiro de un yeso apretado, el uso de medicamentos para el dolor, o una cirugía para disminuir la presión y la hinchazón.

INSTRUCCIONES:

Tome sus medicamentos como se le haya indicado:

Llame a su médico de cabecera si usted piensa que su medicamento no está funcionando como se había esperado. Infórmele si es alérgico a cualquier medicamento. Mantenga una lista vigente de los medicamentos, vitaminas, y hierbas que toma. Incluya las cantidades, forma de tomárselos, y cuándo y porqué los toma. Traiga la lista o los envases de las pastillas a las citas de seguimiento. Mantenga la lista consigo en caso de una emergencia. Bote las listas viejas.

Solicite información sobre la localidad y hora de sus consultas de seguimiento:

Solicite más información sobre el cuidado continuo, tratamientos, o servicios a domicilio.

Pregúntele a su médico como cuidar su herida o cambiar su vendaje. Pregúnteles con que frecuencia las vendas tienen que ser cambiadas.

Actividad:

  • Ejercicios: Hable con su médico antes de comenzar a ejercitarse. Entre ambos, pueden elaborar el programa de ejercicios más apropiado para usted. Lo más conveniente es comenzar despacio y aumentar el ejercicio a medida que usted va fortaleciéndose. El ejercicio puede hacer que los huesos y músculos se fortalezcan más. Descanse cuando usted lo siente es necesario.
  • Caminar: Puede ser necesario que usted use un bastón, un caminador o muletas. Estos implementos le ayudarán a moverse, y disminuirán sus posibilidades de caerse o de hacerse daño. Pregúntele a su médico como usar su bastón, caminador o muletas correctamente.

Cuidado de la abrazadera o de la férula:

Es posible que los médicos le coloquen una férula para evitar que su miembro lesionado se mueva mientras mejora. También puede ser usada para disminuir el dolor. Una férula puede estar hecha de yeso o de fibra de vidrio. Pídale a su médico más información sobre el cuidado de la férula.

Rehabilitación:

Los programas de rehabilitación pueden ayudarle hacer sus actividades usuales. Las terapias pueden enseñarle habilidades especiales para recuperarse más rápido y llevar una vida más plena.

  • Fisioterapia: Es posible que usted necesite consultas con un fisioterapeuta para enseñarle unos ejercicios especiales. Éstos ejercicios van a ayudar a mejorar el movimiento y reducir el dolor. La fisioterapia también podría ayudar a mejorar su fuerza y reducir su riesgo para la pérdida de la función.
  • Terapia ocupacional: La terapia ocupacional usa el trabajo, cuidado personal, y otras actividades de la vida diaria para ayudarlo a funcionar mejor. Este tipo de terapia le ayuda a desarrollar destrezas para mejorar su habilidad para bañarse, vestirse, cocinar, comer, y manejar. Es posible que usted aprenda a usar instrumentos que le van a ayudar con sus actividades diarias. Usted también podría aprender nuevas formas de mantener su hogar y lugar de trabajo seguros.

PÓNGASE EN CONTACTO CON UN MÉDICO SI:

  • Usted tiene una fiebre.
  • Usted tiene más hinchazón de la que tenía antes de colocarle una férula o abrazadera.
  • Usted presenta picazón, hinchazón o salpullido en la piel.
  • Usted no puede cumplir la cita con su médico o su terapeuta.
  • Usted tiene preguntas o inquietudes relacionadas con su condición, cuidados o medicamentos.

BUSQUE ATENCIÓN INMEDIATA SI:

  • Usted presenta dificultad para respirar, dolor en su pecho o confusión.
  • Su miembro lesionado o el área que lo rodea, se vuelve de color blanco o azul o se siente frío y adormecido.
  • Sus vendajes, férula o herida se empapan con sangre.
  • Su dolor o hinchazón, no se alivian o están empeorando aún después de haber tomado el medicamento.
  • Su férula se daña o se rompe.
  • Su herida, vendajes o su férula, presentan pus o mal olor.

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Esta información es sólo para uso en educación. Su intención no es darle un consejo médico sobre enfermedades o tratamientos. Colsulte con su médico, enfermera o farmacéutico antes de seguir cualquier régimen médico para saber si es seguro y efectivo para usted.

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