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Reducción Abierta Y Fijación Interna De Una Fractura De Pierna En Niños

LO QUE USTED DEBE SABER:

  • La reducción abierta y la fijación interna (RAFI) de una fractura de pierna es una cirugía para reparar la pierna rota de un niño. Una fractura de la pierna es la interrupción en cualquiera de los huesos de la pierna de un niño. Estos huesos pueden incluir el fémur, la tibia, el peroné y la rótula. El fémur o el hueso del muslo, es el hueso más largo del cuerpo de un niño. La tibia o hueso de la espinilla y el peroné, que se localiza detrás de la tibia, forman la pierna o pantorrilla. La rótula, también llamada patela, es un hueso plano y triangular en la parte anterior de la articulación de la rodilla. Los huesos de la pierna ayudan a soportar el peso de su niño y pueden romperse en diferentes sitios dependiendo de la causa. Las lesiones severas causadas por una caída, accidente de tráfico, lesiones deportivas y abuso físico puede causar fracturas de pierna. Su niño puede sentir dolor severo, tener moretones e hinchazón o tener huesos sobresaliendo por heridas profundas en la piel.
    Leg Bones
  • La RAFI generalmente se hace si los huesos de las piernas estan rotos en varios sitios o si los huesos tienen cortes profundos. Puede también ser hecho si los vasos sanguíneos y nervios también fueron dañados. Un intento fallido de reparar la fractura de la pierna sin cirugía abierta puede también necesitar RAFI. Durante esta cirugía, el médico de su niño hará una incisión (corte) sobre el hueso roto. El puede necesitar utilizar taladros, alambres, tornillos, placas y clavos para alinear los huesos rotos y mantenerlos juntos. Mientras son mantenidos juntos, los pequeños fragmentos de hueso roto crecerán juntos y se harán más fuertes. Su niño puede necesitar un yeso o férula después de su cirugía. Con la RAFI, la fractura de pierna de su niño puede ser tratada y él puede poder reasumir sus actividades usuales.

INSTRUCCIONES:

Medicamentos:

  • Mantenga una lista vigente de los medicamentos de su niño: Incluya la cantidad, horario, forma, y la razón porque los esta tomando. Traiga la lista y los recipientes de píldoras a sus visitas de seguimiento. Mantenga consigo la lista de medicamentos de su niño en caso de una emergencia. Bote las listas de medicamentos viejas. Administre las vitaminas, hierbas o suplementos alimenticios solo como se le haya indicado.
  • Administre los medicamentos de su niño siguiendo las indicaciones de los médicos: Llame al médico de cabecera de su niño si piensa que sus medicamentos no le están ayudando como se había esperado. Infórmele si su niño es alérgico a algún medicamento. Consulte con su médico antes de cambiar o suspender los medicamentos de su niño.
  • No administre aspirina a niños menores de 18 años: Su niño podría desarrollar el síndrome de Reye si toma aspirina. El síndrome de Reye podría causar daño al cerebro e hígado de peligro mortal. Revise las etiquetas de los medicamentos de su niño para ver si contienen aspirina, salicilato, o aceite de gaulteria.
  • Antibióticos: Estos medicamentos se administran para combatir infecciones causadas por bacterias. Administre este medicamento a su niño exactamente como lo haya ordenado su médico de cabecera. No deje de administrar el antibiótico a su niño a menos que lo haya indicado su médico de cabecera. Nunca guarde antibióticos o administre a su niño antibióticos que le fueron recetados para otras enfermedades.
  • Medicamentos para el dolor: Su niño podría necesitar medicamento para suspender o reducir su dolor. Sepa cuando su niño necesita recibir su medicamento y la cantidad. Observe a su niño para signos de dolor. Informe a los médicos si continua o empeora su dolor. Para prevenir caídas, manténgase con su niño para que lo pueda ayudar a levantarse de la cama.

Solicite más información sobre el lugar y la hora que usted necesita llevar a su niño para sus consultas de seguimiento:

Solicite información sobre el cuidado continuo, tratamientos, y servicios a domicilio para su niño.

Pregunte a su médico cuando necesitará regresar su niño para que sus puntadas y yeso sean retirados.

Cuidando del yeso, férula o refuerzo de su niño:

  • Cheque la piel alrededor del yeso, férula o refuerzo todos los días. Usted puede poner loción sobre cualquier área roja o úlcerada.
  • No permita que su niño empuje o se incline sobre cualquier parte del yeso, férula o del refuerzo. Se puede romper.
  • No permita que su niño rasque la piel debajo del yeso, férula o refuerzo con cualquier objeto filoso o puntiagudo.
  • Si su niño tiene un yeso, no permita que se moje. Cuándo él se bañe, cubra el yeso con una bolsa de plástico que se cierra por arriba.
  • Permita que él mueva sus dedos de los pies varias veces durante el día. Esto disminuirá la hinchazón y rigidez.

Fisioterapia:

Un fisioterapeuta ayudará a su niño con ejercicios especiales. Estos ejercicios deben de hacerse 6 a 12 semanas después de la cirugía. Permita que su niño haga sólo los ejercicios recomendados por su médico y sólo tan a menudo como su médico sugiere. No permita que su niño haga más de los rangos de movilidad recomendados por su médico.

Preveniendo otra fractura:

  • Nunca deje solo a un bebé sobre una mesa de cambio, la cama o el sofá.
  • Cuando maneje, siempre ponga a su niño en un asiento de seguridad para el auto en el asiento de atrás. Pregunte a su médico por información acerca de asientos de seguridad para el auto.
  • No encienda su coche hasta que el cinturón de seguridad de su niño este abrochado.
  • Asegúrese que su niño utiliza elementos protectores (muñequeras, cascos, rodilleras y guardas para la boca) estos cubren los estándares de seguridad al practicar deportes.
  • Nunca permita que su niño patine, use bicicleta o patineta sin usar un casco. Pregunte a su médico por información acerca de los cascos de seguridad para bicicleta.

PÓNGASE EN CONTACTO CON UN MÉDICO SI:

  • Su niño tiene una fiebre.
  • Su niño tiene escalofríos, tos o se siente débil y adolorido.
  • Su niño está irritable y llorando más de lo usual.
  • La férula/yeso de su niño se siente más apretada y usted piensa que los dedos de su pie estan más hinchados.
  • La piel de su niño le pica, se hincha o tiene sarpullido.
  • Hay mal olor que viene de la férula/yeso de su niño.
  • Usted tiene cualquier pregunta o duda acerca de la cirugía de su niño, medicamento o cuidado.

BUSQUE ATENCIÓN INMEDIATA SI:

  • Los dedos del pie de su niño se ven pálidos o azules y se sienten fríos, entumidos o le hormiguean.
  • La férula/yeso de su niño se empapa con sangre.
  • El yeso de su niño se rompe.
  • Su niño tiene problemas para respirar de repente.

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Esta información es sólo para uso en educación. Su intención no es darle un consejo médico sobre enfermedades o tratamientos. Colsulte con su médico, enfermera o farmacéutico antes de seguir cualquier régimen médico para saber si es seguro y efectivo para usted.

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