Pertusis En Niños
INFORMACIÓN GENERAL:
Pertusis En Niños Care Guide
¿Qué es la pertusis?
- La pertusis es una infección que se presenta en la nariz, garganta y pulmones. También se conoce como tos ferina. Debido a la pertusis, las vías aéreas se angostan y se tapan con flemas espesas. Esto puede hacer que su niño presente ataques de tos. Cualquier persona puede presentar la pertusis, pero es más grave cuando se presenta en bebés y en niños pequeños. Un bebé puede contraer la pertusis antes de tener la edad suficiente para recibir las vacunas que previenen esta infección.
- La pertusis no es común porque la mayoría de los niños reciben vacunas (inmunizaciones) para prevenir esta enfermedad. La vacuna DTaP protege a su niño contra la difteria (D), tétano (T) y pertusis (aP). Esta vacuna es usualmente aplicada en series de 5 inyecciones antes de que el niño llegue a los 6 años de edad. Los adolescentes y los adultos jóvenes pierden la protección DTP a medida que envejecen. Ellos deberían recibir la vacuna Tdap de refuerzo para ayudar a protegerlos.
¿Cuál es la causa de la pertusis?
La pertusis es causada por un microbio conocido como bacteria. Esta bacteria se propaga fácilmente por el aire cuando una persona infectada tose o estornuda. Después de haber tenido el contacto con la bacteria, pueden pasar entre 3 y 21 días para que un niño presente la pertusis. Este tiempo se conoce como el periodo de incubación.
¿Cuáles son los signos y síntomas de la pertusis?
La pertusis comienza como si fuera un resfriado. Después de ataques de tos, parece como si su niño no pudiera tomar la siguiente respiración. Cuando la tos termina y toma una respiración, su niño puede producir un sonido sibilante o jadeante. Al toser, su cara o extremos de los dedos pueden enrojecerse, volverse azules o blancos, porque el niño no está recibiendo suficiente oxígeno. Esta parte de la enfermedad puede durar de 14 o más días. Después de 2 a 4 semanas, su niño comenzará a sentirse mejor. La tos puede durar de 1 a 3 meses. Su niño también puede presentar los siguientes signos y síntomas:
- Una tos que puede empeorar después de 7 a 14 días.
- Temperatura corporal más alta de lo normal
- Boca muy babosa
- Falta de interés por la comida o bebida
- Vómito provocado por la tos
- Ojos enrojecidos o llorosos
- Estornudos, nariz congestionada
- Cansancio
¿Cómo se trata la pertusis?
- Antibióticos: Los antibióticos pueden ser usados para tratar la pertusis después que la tos haya comenzado.
- Consumo de líquidos adicionales: Anime a su niño para que tome pequeñas cantidades de líquidos cada hora mientras se encuentre despierto. Esto ayudará a evitar que él se deshidrate. La deshidratación es causada por no tomar suficiente cantidad de líquidos o por perder una cantidad excesiva de líquido corporal. El agua del cuerpo puede perderse debido a una diarrea, por vomitar o por presentar fiebres altas. En los signos de deshidratación se incluyen: a piel y la boca seca, orina oscura o menos orina de la usual. Los mejores líquidos que pueden tomar la mayoría de las personas son: agua, algunos jugos de frutas y las bebidas deportivas descafeinadas. Limite la cantidad de cafeína que su niño consume. La cafeína se encuentra en el café, té, en algunas gaseosas y en bebidas y comidas deportivas. Lea las etiquetas de las comidas y bebidas para comprobar si ellas contienen cafeína.
- Fiebre: Su niño puede tomar acetaminofén o ibuprofeno para la fiebre. No le administre a su niño otros medicamentos de venta libre sin consultar antes con el médico. Algunos de estos medicamentos también contienen acetaminofén. Tomar acetaminofén en exceso puede lesionar el hígado de su niño. No le administre aspirina a su niño, porque este medicamento, puede causarle una enfermedad muy seria conocida como el síndrome de Reye. Lea las etiquetas de los medicamentos para comprobar si los medicamentos de su niño contienen aspirina. La aspirina también recibe el nombre de acetilsalicilato o salicilato.
- Alimentación: Los niños mayores deben comer alimentos saludables y variados, incluyendo frutas, verduras, panes, productos lácteos, carnes y pescado. El consumo de alimentos saludables puede ayudar a que su niño se sienta mejor y con más energía. También puede ayudarle a mejorar con más rapidez. Si su niño no siente hambre o se cansa con facilidad, trate de alimentarlo con cantidades más pequeñas pero más frecuentes.
- Hospitalización: Los bebés y los niños pequeños son más propensos a presentar serios problemas respiratorios debido a la pertusis. Ellos pueden necesitar que los hospitalicen para hacerles exámenes y tratamientos.
- Humidificador: Ponga a funcionar un humidificador de vapor (bruma) frío para aumentar la humedad en el ambiente del cuarto de su niño. Siga cuidadosamente las instrucciones del humidificador para hacerlo funcionar y para limpiarlo. Mantenga el humidificador fuera del alcance de su niño. El uso del humidificador ayudará a desprender las flemas de la garganta de su niño y le facilitará la respiración. También puede aliviar la tos de su niño.
- Nariz: Use pera de succión para limpiar cuidadosamente la nariz de su bebé. Lave la pera después de cada uso. Limpie la nariz de su bebé antes de alimentarlo con tetero (biberón) o con leche materna, de manera que él pueda respirar con más facilidad mientras se alimenta. Es posible que usted tenga que alimentar a su bebé con cantidades más pequeñas pero más frecuentes, si él se cansa durante las alimentaciones. Limpie la nariz de su bebé antes de acostarlo a dormir.
- Descanso: Su niño debe descansar tanto como sea posible. Trate de mantenerlo calmado. Su respiración y tos pueden empeorar cuando llora o siente temor.
¿Cómo podría evitar que mi niño contagie a otros con la pertusis?
- Su niño debe permanecer lejos de los demás, si él tiene signos y síntomas de pertusis. También debe estar apartado de los demás, si ha tenido contacto con alguien afectado por la pertusis. Llame a la escuela o guardería de su niño para informarles que su niño tiene pertusis. Su niño no debe regresar a la escuela o la guardería hasta que su médico lo autorice.
- Pregúntele al médico de su niño si los demás miembros de la familia u otras personas necesitan recibir antibióticos o la vacuna de refuerzo. Esto puede evitar que ellos contraigan la pertusis.
¿Cómo puede prevenirse la pertusis?
Se puede prevenir la pertusis recibiendo las vacunas de DTaP o Tdap
- Vacuna DTaP: Se administra esta vacuna para ayudar a prevenir difteria, tétano, y ferina (tos ferina). Los niños usualmente reciben 5 dosis de la vacuna. Estas se debería administrar durante las edades de 2, 4, y 6 meses, entre las edades de 15 a 18 meses, y entre las edades de 4 a 6 años.
- Vacuna Tdap: Esta vacuna es una inyección de refuerzo usada para ayudar a prevenir difteria, tétano, y tos ferina en niños más grandes y adultos. Esta vacuna de refuerzo se administra una sola vez a adolescentes (11 años de edad o mayor) que han sido vacunados para esto anteriormente. También se administra una sola vez a adultos que han sido vacunados para esto anteriormente, o los que no saben si lo ha tenido anteriormente.
- Para informarse más acerca de las vacunas, póngase en contacto con la siguiente organización:
- The National Immunization Program Public Inquiries
1600 Clifton Road, Mailstop E-05
Atlanta , GA 30333
Phone: 1- 800 - 232-4636
Web Address: http://www.cdc.gov/vaccines/
- The National Immunization Program Public Inquiries
¿Cuáles son los riesgos por tener pertusis?
La pertusis se propaga muy fácilmente a otras personas. Si no ha recibido las vacunas DPaT, su niño puede contraer la pertusis. La pertusis puede causar otros problemas serios de salud más frecuentemente en niños menores de 1 año de edad. Su niño puede contraer neumonía o una infección en el oído. Raramente, puede afectar el cerebro de su niño. Esto podría hacer que su niño presentara convulsiones las cuales podrían conducir a lesiones cerebrales. Tales complicaciones (problemas causados por tener pertusis) pueden ser muy graves. Siga las instrucciones del médico de su niño. Si tiene preocupación o preguntas relacionadas con los medicamentos y cuidados de su niño, llame a su médico.
ACUERDOS SOBRE SU CUIDADO:
Usted tiene el derecho de participar en la planificación del cuidado de su niño. Informarse acerca del estado de salud del niño y sobre la forma como puede tratarse. Discuta con los médicos de su niño las opciones de tratamiento para decidir el cuidado que se usted desea para él.
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Esta información es sólo para uso en educación. Su intención no es darle un consejo médico sobre enfermedades o tratamientos. Colsulte con su médico, enfermera o farmacéutico antes de seguir cualquier régimen médico para saber si es seguro y efectivo para usted.
